Con una mezcla de angustia, miedo e indignación viven los 6.000 empleados de ANSES el proceso que conduce a concretar 2.500 desvinculaciones, entre aceptación de retiros voluntarios, despidos y pases a disponibilidad, que empieza el lunes.
Terminada Semana Santa vence el plazo para las presentaciones de retiro voluntario. Las enviadas quedarán sujetas al visto bueno del organismo. La diferencia con la meta fijada se cubrirá, en primer lugar, con despidos con causa, que surgen de un estudio de legajos que realiza la oficina de RRHH.
Más de 1.000 ya manifestaron su decisión de acogerse al retiro
Por los comentarios recogidos entre el personal hasta el miércoles, fuentes gremiales estiman que ya más de 1.000 manifestaron su decisión de acogerse a la oferta recibida por correo electrónico, muchos de ellos con sueldos altos, antigüedad, cercanos a la edad de jubilarse y, sobre todo, los que tienen en paralelo otras ocupaciones.
El clima general que campea puertas adentro va aumentando en densidad y hasta eclosionó en crisis de estrés en distintas áreas que requirieron la intervención médica.
Congelamiento salarial de un año y medio y deudas indexadas
La angustia no gana terreno sólo por la amenazada estabilidad laboral, sino que en los corrillos se escucha a no pocos empleados indignados porque el congelamiento salarial que rige desde octubre de 2024 —o sea que lleva casi un año y medio—, más los aumentos en los servicios públicos y el transporte, en ese lapso, comprometieron seriamente a los que alquilan vivienda o sacaron créditos hipotecarios UVA, que como se indexan, afectan directamente su capacidad de pago de las deudas.
No sólo culpan a la motosierra por tal asfixia, sino que un grupo de agentes fue más allá y responsabilizó a los dirigentes sindicales por la ausencia de convocatoria a paritarias y aumentos de haberes que acompañen la suba del costo de vida.
El testimonio en off de una agente: créditos, adelantos y una hipoteca UVA
Una agente que pidió no ser identificada y prefiere seguir trabajando a cobrar una indemnización e irse, brindó en off su testimonio de cómo afecta su vida la amenaza de la motosierra y que la inflación le esté comiendo su ingreso.
Describió así la situación: “Todo este tiempo tuve que ir sacando crédito, más un poquito de Mercado Pago y de tarjeta, para no pagar atrasado. Después pedía adelanto de sueldo, obviamente el banco ya no me anticipa más que 400 mil pesos, y a partir de ahí esperaba que el aguinaldo algo saldaría. De a poco tuve que ir bajando consumo aunque tenía la esperanza de que descongelaran. Tuve que sacar dos préstamos personales bancarios en este tiempo para no dejar de pagar las cuotas de la hipoteca y de las otras obligaciones en que me metí”.
“A los que alquilamos o pagamos una hipoteca UVA para vivienda, la cuota nos aumentó un 52%desde que nos congelaron los haberes. Yo miro las expensas y todos los meses las suben”, agrega.
“El vaciamiento del Estado achica el consumo y golpea a las pymes”
El caso se replica por miles en el sector público. Los que vayan a la calle no sólo tendrán que recomponer su ingreso, sino además la canasta de consumo. “El vaciamiento del Estado no sólo implica evitarse gastar en sueldos, sino sacar de circulación los que más consumían y los que más en regla están obligatoriamente, porque estamos en blanco. Es ese tipo de empleado que hoy no puede gastar y, en consecuencia, achica el consumo, esta retracción repercute primero que nada en las pymes, que tienen que cerrar o echar, porque en la Argentina casi todo es empleo público”, aduce una fuente.
Y contrapone: “La gente que tiene buen poder adquisitivo, o que está en la bicicleta financiera, trae las cosas de afuera a través de compras por páginas que importan todo”. Y remata con una pregunta: “Si perdés el empleo, ¿dónde vas a ir a trabajar? ”
“Nos dan cada vez más trabajo, con los salarios congelados”
La amarga sensación que cundió en el interior de los organismos apuntados por el Gobierno es que “somos todos legajos, algunos más baratos y otros más caros”. Afirman que los “somos cumplidores no veríamos con malos ojos si un recorte se basara en dictámenes de los controles que se hagan con las áreas que están para eso (auditorías de recursos humanos, servicios médicos, etc.)”. Rematan: “Nos dan cada vez más trabajo, con los salarios congelados”.




