La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) modificó de manera estructural el esquema de aranceles aplicado a los trámites de comercio exterior
A través de la Disposición 2978/2026, el organismo regulador implementó un sistema de cálculo basado en porcentajes directos sobre el valor declarado, una medida de alivio que beneficiará a la gran mayoría de las empresas importadoras de fármacos e insumos médicos en la Argentina.
Fin de las escalas fijas y nuevas alícuotas basadas en el valor FOB
El cambio fundamental del nuevo esquema radica en la eliminación de las viejas escalas fijas vigentes. A partir de ahora, las tasas de importación se determinarán aplicando un porcentaje fijo sobre el valor FOB (Free On Board) declarado de la mercadería. Según las estimaciones oficiales de la ANMAT, este giro metodológico garantizará una reducción de costos operativos para el 75% de los trámites y aportará una mayor previsibilidad financiera a las firmas del sector.
En lo que respecta a la importación de medicamentos, las operaciones que no superen los $95 millones tributarán una alícuota del 1,5%, quebrando el rango previo que asfixiaba a las pymes con tasas de entre el 3% y el 5%. Para aquellos embarques que excedan dicho monto, la tasa de corte se fijó en un 1,25%. En tanto, para el segmento de los productos médicos el tope de división se estableció en $55 millones, mientras que en el sector de la industria alimenticia se fijó en $50 millones.
Sintonía regional y optimización de la gestión operativa
La normativa de la ANMAT no solo modifica los despachos de aduana, sino que actualiza los valores vigentes para las prácticas reguladas por el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), la Dirección de Evaluación y Gestión de Monitoreo de Productos para la Salud (DEYGMPS) y el Instituto Nacional de Productos Médicos. El objetivo explícito de las autoridades es corregir distorsiones de precios respecto a otros países de América Latina y evitar que la Argentina sufra una sobredemanda artificial de trámites por parte de multinacionales con bases operativas regionales.
Desde la conducción del organismo destacaron que esta nueva estructura arancelaria fue consensuada de manera integral con las cámaras comerciales y los representantes del sector privado de la salud. Con esta flexibilización, la entidad apuesta a modernizar y agilizar su gestión interna, logrando que los procesos de validación de insumos médicos y alimentos sean sustancialmente más rápidos, eficientes y adaptados a las exigencias del mercado contemporáneo.
