En un esfuerzo por descifrar los misterios de una de las especies más emblemáticas de nuestro litoral, científicos y especialistas en conservación lanzaron una campaña de marcaje del tiburón gatopardo
Esta iniciativa, que busca conocer las rutas y comportamientos del animal en aguas patagónicas, depende hoy más que nunca del compromiso de los vecinos y pescadores de la región.
Un Monumento Natural que custodia nuestras costas
Desde 2023, el tiburón gatopardo ha sido declarado Monumento Natural en Chubut, una distinción que le otorga una protección legal estricta. Esta normativa prohíbe terminantemente su pesca con fines extractivos, obligando a cualquier pescador a devolverlo al mar de forma inmediata y segura en caso de una captura incidental.
Científicamente identificado como Notorynchus cepedianus (aunque localmente se lo asocia a veces con otras denominaciones), este gigante del mar es el único tiburón costero que posee siete branquias, lo que lo hace fácilmente identificable. Con su cuerpo gris manchado y su característica boca redondeada, el gatopardo es un depredador clave en el ecosistema marino, alimentándose de peces, invertebrados y restos de mamíferos.
¿Cómo funciona el sistema de marcas «espagueti»?
El trabajo, impulsado por el Proyecto Patagonia Azul, consiste en colocar etiquetas plásticas numeradas en la zona dorsal del animal. Antes de ser liberado, los investigadores registran datos vitales como el peso, el sexo y la longitud del ejemplar. El objetivo es que, si el tiburón vuelve a ser capturado, se pueda reconstruir su historial de viaje y crecimiento.
Para que este estudio sea exitoso, la colaboración ciudadana es el eslabón fundamental. Si un pescador se encuentra con un ejemplar marcado, se le solicita:
- Anotar el número identificatorio de la etiqueta.
- Registrar la fecha, hora y lugar exacto de la captura.
- Tomar una fotografía del animal (siempre que no se ponga en riesgo su integridad).
- Reportar la información al contacto que figura en la marca.
Recomendaciones para una devolución segura
Los especialistas recordaron que, para preservar la vida del ejemplar, es vital retirar el anzuelo con extremo cuidado. El uso de anzuelos circulares es altamente recomendado, ya que facilita la extracción y minimiza el daño en la boca del tiburón. Eventos deportivos de renombre en la provincia ya han comenzado a implementar la devolución obligatoria de todos los tiburones, alineándose con las leyes de conservación vigentes.
Este monitoreo busca cubrir vacíos de información críticos sobre la estacionalidad y los desplazamientos del gatopardo en el Atlántico suroccidental, asegurando que las futuras generaciones sigan contando con este majestuoso habitante en nuestras playas.




