El escenario para el comercio minorista en Argentina sigue mostrando señales de debilidad
Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas de las pymes retrocedieron un 0,6% interanual en marzo, consolidando una tendencia negativa que ya arrastra once meses consecutivos de caídas. Con este resultado, el primer trimestre de 2026 cierra con un declive acumulado del 3,6%, reflejando el impacto directo de la pérdida de poder adquisitivo en los hogares.
Factores que condicionan el volumen de ventas
A pesar de que el inicio del ciclo lectivo generó un movimiento específico en ciertos sectores, no fue suficiente para compensar la caída generalizada. Desde CAME señalaron que el alza de los costos operativos y la cautela de los consumidores definieron el ritmo de marzo. En términos desestacionalizados, la actividad registró una merma del 0,4% respecto a febrero, confirmando que el mercado interno todavía no encuentra un piso sólido para la recuperación.
La incertidumbre también se traslada a la inversión. El informe destaca que el 59,1% de los empresarios considera que el contexto actual no es apto para realizar nuevos desembolsos, mientras que la dependencia del financiamiento bancario se mantiene como una barrera para el crecimiento de los comercios de cercanía.
Radiografía de rubros: perfumería y bazar, los más afectados
El análisis por sectores muestra un comportamiento heterogéneo, aunque con una clara predominancia del terreno negativo. Cinco de los siete rubros medidos terminaron el mes a la baja:
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Perfumería: Fue el sector más castigado con un desplome del 9,8% interanual.
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Bazar y Decoración: Registró una caída del 8,3%, acumulando un alarmante -13,3% en el trimestre.
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Alimentos y Bebidas: El consumo en este rubro esencial bajó un 0,9%, mostrando que el ajuste llegó incluso a la canasta básica.
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Textil e Indumentaria: Retrocedió un 0,4% interanual.
En la vereda opuesta, solo los sectores de Ferretería y materiales de construcción (+2%) y Farmacia (+1,1%) lograron mostrar números positivos, impulsados principalmente por necesidades de mantenimiento y salud que los consumidores no pueden postergar.
Expectativas y cautela empresarial
De cara a los próximos meses, el optimismo es moderado. El 48% de los consultados prevé que los niveles actuales de ventas se mantendrán sin grandes cambios, mientras que solo un 39,7% espera una mejora en el corto plazo. El desafío para el sector pyme seguirá siendo equilibrar los precios con la capacidad de compra de una población que prioriza el gasto esencial frente a los bienes durables o de cuidado personal.




