Tras un inicio de año marcado por reformas estructurales y ruidos políticos, el Gobierno Nacional busca imprimirle un nuevo ritmo al Parlamento
Con el objetivo de retomar la iniciativa política y desplazar del foco mediático las controversias que salpican al entorno presidencial, tanto la Cámara de Diputados como el Senado volverán a sesionar esta semana con dos ejes centrales: la estratégica Ley de Glaciares y la cobertura de vacantes clave en el Poder Judicial.
Diputados: puja por la Ley de Glaciares y el impulso minero
La Cámara Baja retomará la actividad este martes con un plenario de comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales. El foco está puesto en la Ley de Glaciares, una pieza legislativa fundamental para los gobernadores de la «Mesa del Cobre», quienes ven en esta reforma la llave para destrabar inversiones mineras de escala internacional.
Sin embargo, el camino no asoma despejado. La oposición ya adelantó que cuestionará la celeridad del oficialismo, denunciando que solo una mínima fracción de los interesados pudo exponer en las audiencias públicas. Pese a las quejas, los bloques libertarios y sus aliados apuestan a emitir dictamen de inmediato para llevar el debate al recinto este mismo miércoles, en una sesión que promete ser de alto voltaje político.
El Senado y un guiño estratégico a la «familia judicial»
Por su parte, la Cámara Alta concentrará sus esfuerzos en destrabar pliegos judiciales que llevan meses, e incluso años, de parálisis. El Poder Ejecutivo envió una nómina de 60 candidatos para cubrir cargos de jueces, fiscales y defensores, en un universo de 300 vacantes que hoy afectan el funcionamiento de la justicia federal.
Entre las postulaciones más destacadas figuran nombres con peso propio, como el de Emilio Rosatti (hijo del presidente de la Corte Suprema) y María Julia Sosa, colaboradora estrecha del juez Julián Ercolini. Este movimiento es interpretado por analistas como un intento del oficialismo por consolidar vínculos con el Poder Judicial en un contexto donde varias reformas de la gestión Milei enfrentan desafíos en los tribunales.
Un clima enrarecido por denuncias patrimoniales
A pesar de la agenda legislativa, el Palacio del Congreso no podrá escapar al clima de tensión que rodea a la Casa Rosada. Las sesiones estarán inevitablemente atravesadas por los reclamos de la oposición ante el reciente incremento patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las nuevas derivaciones del denominado «caso Libra», que involucra directamente al círculo íntimo del Presidente.
Mientras el oficialismo intenta mostrar una gestión parlamentaria eficiente tras haber aprobado leyes de peso como la reforma laboral y el presupuesto, la sombra de estas sospechas obliga a los voceros libertarios a redoblar esfuerzos. La apuesta es clara: que la gestión en las cámaras logre sepultar, al menos temporalmente, el escándalo que rodea a uno de los funcionarios más visibles del Gobierno.




