Ley de Glaciares: horas decisivas en Diputados para una reforma clave.
El Congreso de la Nación se encamina a una votación que podría redefinir el mapa productivo y ambiental de la Argentina. El oficialismo, liderado por La Libertad Avanza, acelera el tratamiento en la Cámara de Diputados para modificar la Ley de Glaciares, buscando habilitar actividades económicas en zonas actualmente protegidas. La iniciativa cuenta con un fuerte respaldo de los gobernadores de provincias mineras, quienes ven en este cambio la llave para destrabar inversiones multimillonarias.
El foco de la polémica: áreas periglaciares y explotación
El punto central de la reforma apunta a redefinir qué territorios quedan bajo protección estricta. El proyecto pretende habilitar tareas de exploración y explotación en áreas periglaciares que hoy permanecen vedadas por la normativa vigente. Para el sector minero y los mandatarios provinciales, la redacción actual genera una «incertidumbre» que frena proyectos estratégicos.
Detrás de este impulso se encuentran gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan), Gustavo Sáenz (Salta) y Alfredo Cornejo (Mendoza). Estos mandatarios ya lograron que la iniciativa obtuviera media sanción en el Senado con 40 votos a favor, y ahora presionan para que la Cámara Baja convierta el proyecto en ley.
Federalización de los recursos y el número clave
La reforma introduce un cambio de fondo en la distribución del poder político y ambiental: transfiere a las provincias la potestad de decidir qué zonas deben ser protegidas, reduciendo drásticamente el margen de intervención del Estado nacional. Desde el oficialismo aseguran que esta medida otorga previsibilidad y respeta la autonomía jurisdiccional sobre los recursos naturales.
Para alcanzar la sanción definitiva, el oficialismo necesita el número mágico de 129 votos. Según fuentes parlamentarias, confían en alcanzar esa cifra mediante alianzas con bloques provinciales y sectores de la oposición dialoguista que responden directamente a los gobernadores interesados en el desarrollo minero.
Tensión en las audiencias y reclamos ambientalistas
Sin embargo, el camino hacia el recinto no ha estado exento de conflictos. Las audiencias públicas previas estuvieron marcadas por la tensión, con cientos de expositores y miles de inscriptos. Organizaciones ambientalistas y sectores de la oposición técnica denunciaron limitaciones en la participación, sosteniendo que solo una mínima fracción de los interesados pudo exponer sus críticas.
Los cuestionamientos apuntan a que la desprotección de áreas periglaciares podría comprometer reservas hídricas fundamentales en un contexto de crisis climática. Mientras tanto, el oficialismo sostiene su hoja de ruta y planea llevar el proyecto al recinto en cuestión de horas, en una definición que pondrá en juego no solo un trámite legislativo, sino un modelo de desarrollo para las próximas décadas.




