Los sucesivos días de paz interna que caracterizaron el verano del 2026 parecen haber quedado atrás con el resurgir de las diferencias existentes entre los sectores que lideran la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, que complejizan los planes del presidente Javier Milei.
La promesa de ser este el año «más reformista de la historia» , con el envío de al menos 10 proyectos de ley por mes, encuentra limitante en la multiplicidad de equipos, y por ende, de criterios que preparan los proyectos para girar al Congreso Nacional.
Tras un listado de anuncios que parecía, a priori, ambicioso, el oficialismo solo logró tratar -con éxito- las modificaciones en la Ley de Glaciares en lo que va del año legislativo formal.
Un solo proyecto aprobado en cuatro meses
«Todo lo que se mandó se aprobó. A veces, los plazos se demoran por las trabas burocráticas que lo complejizan todo», sintetizó un alfil legislativo ante esta agencia. Sin embargo, la realidad es que el oficialismo apenas logró aprobar un proyecto de ley en los primeros cuatro meses del año: la reforma de la Ley de Glaciares. El ambicioso plan de Milei choca contra la burocracia y las internas.
La reforma del Código Penal: un ejemplo de las disputas internas
La tan anunciada reforma del Código Penal oficia de ejemplo para traducir las diversas posturas que convergen sobre el tema y que empantanan su redacción. Si bien el grueso de la tarea la realizaron los salientes Mariano Cúneo Libarona y Sebastián Amerio, luego del reemplazo del tándem, Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola optaron por introducir modificaciones.
Mientras un sector asegura que el mandatario pidió aplicar ligeros cambios y tratarlo de manera segmentada, otro contrapone que el cambio será integral. Algo similar ocurre con la reforma política que implementará cambios en el sistema de votación.
Dos visiones enfrentadas: Caputo vs. Karina Milei
Por un lado, el sector que responde a Santiago Caputo aspira a introducir ambiciosas variaciones. Los alfiles que reportan a la menor de los Milei sostienen que el documento debería limitarse a incluir la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y la reconfiguración del formato de financiamiento de los partidos políticos.
La interna se niega en público y se admite en privado. El fiel reflejo de su existencia es la escalada de tensión que tuvo lugar en X, cuando la diputada karinista Lilia Lemoine se trenzó en un debate por la defensa del armador bonaerense, Sebastián Pareja, con el referente de Las Fuerzas del Cielo, Daniel Parisini, mejor conocido como «El Gordo Dan».
Milei hace equilibrio: guiños a ambos sectores
Fiel a su estilo, Milei hizo equilibrio y replicó un mensaje de Lemoine, no sin lanzar guiños a su asesor, quien compartió la histórica frase de San Martín sobre la centralidad de la libertad. «Karina es Pareja», repetían a tono de crítica varios digitales en redes. Lo que hay detrás de los dardos al diputado, que alcanzan además a los primos Martín y Eduardo «Lule» Menem , es el cuestionamiento disipado a los lineamientos desplegados por la secretaria general de la Presidencia que se impuso como la principal ganadora de los comicios de octubre de 2025.
La mesa política intenta ordenar el envío de proyectos
Este viernes, la mesa política —al tanto del impacto en la gestión— reeditó las reuniones convocadas por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni , cuya investigación por presunto enriquecimiento ilícito ofició como dique de contención de la interna, y ordenó el envío de las modificaciones a la Ley de Salud Mental y la Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez , mejor conocida como la Ley de Emergencia en Discapacidad.
En paralelo, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem , habilitó el tratamiento en comisión del proyecto libertario de Financiamiento Universitario. La idea es acelerar los tiempos y cumplir con las voluntades del mandatario, pese al mes de quietud que supuso abril.
El Gobierno retrocede en su paz interna. La grieta entre Karina Milei y Santiago Caputo complica las metas reformistas del Presidente, que prometió 2026 como «el año más reformista de la historia». En cuatro meses, solo aprobaron la Ley de Glaciares. La reforma del Código Penal y la reforma política están empantanadas por las disputas internas.




