La estrategia cambiaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sigue arrojando saldos positivos en el Mercado Libre de Cambios (MLC)
A través de una racha de intervenciones que se mantiene prácticamente ininterrumpida, la autoridad monetaria consolidó su posición y se posicionó a un paso de cumplir el primer gran objetivo financiero diseñado para el transcurso de este año.
Un récord de compras sostenido en el MLC
El Central registró una nueva jornada de absorción de divisas al quedarse con US$ 175 millones en el mercado mayorista. Con esta operación, la entidad alcanzó la impactante marca de 99 ruedas consecutivas con saldo comprador, habiendo dejado de sumar únicamente el pasado 2 de enero.
Esta racha sostenida refleja una dinámica de ingresos estables que le permitió al organismo acumular US$ 9.981 millones desde el inicio de la denominada «fase 4» del programa monetario.
La meta anual a un paso de consolidarse
Los números actuales ubican al BCRA con más del 99% del objetivo inicial cumplido. La meta base, que se había fijado en US$ 10.000 millones, se encuentra ahora a tan solo US$ 19 millones de distancia, una cifra que, al ritmo actual de liquidación, se superará antes de que termine la semana actual.
Cabe destacar que el plan financiero contempla un techo flexible que podría estirar este objetivo hasta los US$ 17.000 millones, sujeto siempre al comportamiento que muestren la liquidez del mercado y la demanda de dinero por parte de los sectores económicos. Tras la última rueda, las reservas internacionales brutas del país escalaron US$ 59 millones, ubicándose en un stock diario de US$ 48.427 millones.
Indicadores en verde y proyecciones optimistas
En consonancia con este panorama, el ministro de Economía, Luis Caputo, compartió proyecciones que superan las expectativas iniciales del programa. Durante su disertación en un encuentro de la Cámara de Comercio Argentina-Brasileña, el jefe del Palacio de Hacienda estimó que el total de compras del Banco Central para el cierre del ciclo se ubicará en una banda de entre US$ 17.000 millones y US$ 24.000 millones.
Caputo defendió el rumbo de la gestión señalando que las variables macroeconómicas muestran signos claros de estabilización. Entre los puntos destacados, mencionó la paulatina recuperación de la recaudación fiscal, el sendero descendente de la inflación y una leve mejora en el poder adquisitivo de los salarios. Asimismo, ponderó el impacto futuro de la ley de modernización como herramienta clave para incentivar el empleo formal.
