Comprar un departamento en pozo en Puerto Madryn ya no es solo para los que tienen todo el capital disponible de entrada. Con un anticipo de US$ 20.000 y un esquema de cuotas que puede estirarse hasta 50 pagos, Grupo Vest salió a instalar una idea concreta en el mercado inmobiliario local.
La firma sostiene que mantiene unidades en Sunset, prepara el lanzamiento de Icon y ofrece planes flexibles para captar compradores que todavía conservan dólares fuera del circuito formal de inversión. «Los ladrillos siguen siendo la mejor inversión», aseguran.
Sunset en obra: el cuarto piso en construcción y una ubicación estratégica
El proyecto Sunset ya muestra movimiento de obra. Daniel Pérez, de Grupo Vest, indicó que esta semana debía completarse el llenado de la losa del cuarto piso, dentro de un ritmo que ubicó entre 20 y 25 días hábiles por losa. El edificio se levanta en España 322, casi San Martín, en un punto estratégico por su cercanía con el centro, la costa y distintos servicios cotidianos.
Icon, el nuevo proyecto: a 30 metros de la plaza y pensado para quienes quieren pleno centro
Icon, el otro desarrollo de la firma, entra en la conversación con otro perfil de comprador. Pérez lo ubicó a 30 metros de la plaza, sobre la calle Marcos A. Zar, y lo pensó especialmente para quienes quieren quedar en pleno centro, con comercios, farmacia, clínica, municipalidad y la costa a poca distancia. El proyecto apunta tanto a inversores clásicos como a personas mayores que buscan reducir mantenimiento sin perder ubicación.
El anticipo que cambia las reglas: US$ 20.000 y 40 cuotas (o hasta 50)
La pieza económica más fuerte del mensaje estuvo en el valor de entrada. Pérez afirmó que «hoy con una inversión de 20.000 dólares como anticipo y el saldo a pagar en 40 cuotas, tranquilamente lo pueden hacer», y agregó que pueden evaluarse alternativas de 50 cuotas para quienes no llegan al esquema inicial. El objetivo es correr la idea de que para comprar un departamento hace falta poner entre 60 mil y 100 mil dólares de una sola vez.
Precio de ingreso: entre un 15% y un 20% por debajo del valor final
La lógica se completa con otro incentivo: el precio de ingreso. Pérez sostuvo que quien entra temprano «puede obtener departamentos en un precio más bajo de lo que está en el mercado», y estimó esa diferencia entre un 15% y un 20% por debajo del valor final. Sobre esa base, insistió: «los ladrillos siguen siendo la mejor inversión», incluso por encima del dólar guardado sin rendimiento.
Personalización antes de la entrega: elegir piso, porcelanatos, horno y hasta el color del mármol
La preventa también le permite a la firma ofrecer adaptaciones antes de la entrega. El comprador puede elegir piso, modificar porcelanatos, cambiar horno, anafe, cocina o color de mármol, tanto en departamentos de un dormitorio como de dos dormitorios. La empresa vende esa flexibilidad como una ventaja operativa concreta, porque evita reformas posteriores.
Dólares bajo el colchón: el público al que apunta Grupo Vest
Pérez dijo que hay mucha gente con dólares guardados «bajo el colchón» y trató de mostrar que este contexto puede abrir una ventana favorable para mover ese capital hacia el mercado inmobiliario. La oportunidad no depende solo del valor del bien, sino de que el desarrollador acepte un ingreso más bajo y adapte el plan de pago.
La expansión del centro de Madryn: España, Albarracín y Estivariz como nuevos corredores
Pérez describió que el centro de Puerto Madryn ya no se agota en las calles históricas y que esa expansión empieza a empujar valor sobre corredores como España, Albarracín y Estivariz, donde crecen locales comerciales y nuevos edificios. Ciertas zonas que hace pocos años se leían como borde del centro hoy empiezan a convertirse en parte de una centralidad nueva.
Con US$ 20.000 de anticipo y cuotas que pueden estirarse hasta 50 pagos, Grupo Vest busca democratizar el acceso al departamento en pozo en Puerto Madryn. Sunset ya muestra obra, Icon se prepara para lanzarse y la firma apuesta a captar los dólares que aún están «bajo el colchón». La pregunta que queda es si este esquema financiero logrará traducirse en ventas en una plaza donde la decisión todavía depende del riesgo que quiera asumir cada comprador.




