El cruce ideológico entre los mandatarios de Colombia y Argentina sumó un nuevo capítulo de alta tensión.
El presidente Gustavo Petro utilizó sus redes sociales para lanzar una dura crítica a la gestión de Javier Milei, luego de que se conocieran los resultados de una reciente encuesta de la consultora Zuban Córdoba. Según el sondeo, la intención de voto a favor de una eventual reelección del mandatario argentino cayó al 29%, marcando un retroceso significativo frente al 41% que ostentaba en octubre de 2025.
Para Petro, estos números son el reflejo de lo que calificó como un «desastre» provocado por las políticas de derecha en la región, centrando su ataque en la profundización del modelo neoliberal y la pérdida de conquistas sociales.
Críticas por el hambre y la situación económica
El jefe de Estado colombiano fue contundente al describir la realidad que, a su criterio, atraviesa el país sureño bajo la administración libertaria. “Dicen que hay una avalancha de la derecha en América Latina; en verdad, ganaron algunas elecciones, hicieron un desastre por profundizar el neoliberalismo, eliminar las conquistas sociales y llenaron de hambre sus países”, sentenció Petro. Además, hizo hincapié en el aspecto social, asegurando que en Argentina «crecen las colas para recibir comida en restaurantes públicos».
Este «sablazo» político se produce en un momento de fragilidad para la imagen de Milei, quien enfrenta cuestionamientos por la sostenibilidad de su plan económico y el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables de la sociedad argentina.
El foco en la inflación y las tasas de interés
No es la primera vez que Petro pone el ojo en la macroeconomía argentina para validar su propia gestión. Recientemente, el mandatario colombiano comparó los índices inflacionarios de ambos países. Al conocerse que el IPC de marzo de 2026 en Argentina fue del 3,4%, Petro subrayó que dicha cifra es cuatro veces superior a la de Colombia.
Asimismo, cuestionó las políticas monetarias divergentes: mientras Argentina mantiene una inflación alta sin una suba proporcional de las tasas de interés, en Colombia el debate sobre el costo del dinero sigue siendo un punto de fricción entre el Ejecutivo y el Banco de la República. Para Petro, el modelo de Milei representa un camino de deterioro constante que ya empieza a pasar factura en el respaldo popular.




