La madrugada del domingo estuvo marcada por una intensificación de la ofensiva israelí en el sur del Líbano, un escenario que se vuelve cada vez más crítico mientras la diplomacia internacional se desmorona
En paralelo, las esperanzas de una resolución pacífica se desvanecieron en Islamabad, donde las delegaciones de Estados Unidos e Irán dieron por concluidas sus negociaciones sin alcanzar un consenso, dejando a la región en un estado de incertidumbre total.
Ofensiva israelí sobre ciudades libanesas
Los ataques aéreos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) impactaron con dureza en diversas localidades. Según reportes de la National News Agency, aviones de guerra bombardearon dos ciudades estratégicas, mientras que una tercera sufrió el embate de la artillería pesada. Uno de los episodios más trágicos ocurrió en la localidad de Maaroub, donde el ataque a una vivienda familiar dejó un saldo de muertos y heridos que aún se intenta precisar.
Por su parte, las FDI comunicaron a través de Telegram la destrucción de un lanzacohetes en la zona de Joya. Según el parte militar, el armamento estaba «listo para ser disparado» contra territorio israelí. Esta campaña, iniciada a principios de marzo, busca neutralizar a las milicias de Hezbollah, quienes han mantenido un intercambio de fuego constante desde que estalló el conflicto regional.
Negociaciones estancadas: Irán endurece su postura
Mientras el fuego cruzado no cesa, el frente diplomático parece haber llegado a un punto de no retorno. Tras las reuniones maratónicas en Pakistán, la agencia estatal iraní Fars confirmó que Teherán no tiene previsto celebrar nuevas rondas de diálogo en el corto plazo. La fuente vinculada al equipo negociador fue tajante: «Irán no tiene prisa», asegurando que no habrá cambios en el control del estrecho de Ormuz hasta que Washington acepte términos considerados «razonables».
La retórica entre ambas potencias también se ha intensificado. Mientras el vicepresidente norteamericano, JD Vance, calificó el fracaso del acuerdo como una «mala noticia» para la república islámica, desde Teherán respondieron que el mayor perjuicio es para Estados Unidos. Según el exvicepresidente iraní Ataollah Mohajerani, la administración de Joe Biden intentó obtener en la mesa de negociaciones lo que no pudo consolidar en el campo de batalla, lo que motivó la retirada definitiva de la delegación iraní de la capital pakistaní.


