El canciller de Israel, Gideon Sa’ar, destacó este jueves la decisión del gobierno de Javier Milei de declarar persona no grata al encargado de negocios de la embajada iraní en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani, y de exigir su salida del país en un plazo de 48 horas.
«Celebro la decisión de la Cancillería argentina«, escribió el alto funcionario israelí, en un gesto que refleja el alineamiento de Argentina con Estados Unidos e Israel en el conflicto contra Irán.
El respaldo de Israel: «Una decisión que fortalece la lucha contra el terrorismo»
En su mensaje, Sa’ar expresó su respaldo a la medida adoptada por la Cancillería argentina. “Celebro la decisión de la Cancillería argentina de declarar persona non grata a Mohsen Soltani Tehrani, encargado de negocios de la Embajada de Irán en Argentina, y de expulsarlo del país”, escribió el canciller israelí.
La decisión argentina fue difundida por Cancillería a través de un comunicado del ministro Pablo Quirno y fue reproducida en redes sociales por el presidente Javier Milei. La medida se enmarca en una escalada diplomática que tiene como telón de fondo la guerra en Medio Oriente y el alineamiento de Argentina con Estados Unidos e Israel.
El origen del conflicto diplomático: la declaración de la Guardia Revolucionaria como «terrorista»
La resolución de Cancillería es una consecuencia directa del comunicado iraní que cargó contra el Gobierno argentino por su supuesta “responsabilidad internacional” en la proliferación del conflicto bélico, luego de que Argentina declarara a la Guardia Revolucionaria Islámica como una organización terrorista.
El régimen de Irán había condenado “enérgicamente la acción ilegal e injustificada del gobierno argentino” y tildado la decisión como “una ofensa imperdonable al pueblo iraní”. Además, la declaración aseveró que la medida “genera responsabilidad internacional para el Estado argentino” y adjudicó la decisión a la influencia de “Estados Unidos y el régimen sionista ocupante”, en alusión a Israel.
Los argumentos argentinos: el atentado a la AMIA y la falta de cooperación
En el escrito de la Cancillería argentina, se explica que la decisión de expulsar al funcionario iraní se adoptó «de conformidad con el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961«, el cual permite que un Estado pueda echar a un representante extranjero.
El comunicado argumenta que la expulsión de Soltani Tehrani obedece a la “persistente negativa del régimen iraní a cooperar con el sistema judicial argentino en la investigación del atentado contra la AMIA”, así como al “nombramiento de personas buscadas por la justicia argentina para ocupar altos cargos en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)”. La declaración argentina también cuestiona el sostenido incumplimiento de órdenes internacionales de detención y extradición de los responsables imputados por la Justicia argentina.
Una escalada que no muestra signos de detenerse
La expulsión del encargado de negocios iraní es el episodio más grave en las relaciones bilaterales entre Argentina e Irán desde el atentado a la AMIA en 1994. El gobierno de Milei, alineado con Estados Unidos e Israel, no toleró las críticas de Teherán y respondió con la medida más drástica en el ámbito diplomático.
Israel, por su parte, celebró la decisión. En medio de la guerra que mantiene junto a Estados Unidos contra Irán, el respaldo israelí a Argentina es un gesto que profundiza el alineamiento del gobierno de Milei con la coalición occidental.




