Juan Pablo Luque criticó la reforma de la Ley de Glaciares y denunció censura en el Congreso. «Defender los glaciares es defender el agua».
El dirigente chubutense y referente de la oposición, Juan Pablo Luque, lanzó una dura advertencia ante el inminente tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares en el Congreso Nacional. A través de un contundente descargo, Luque denunció irregularidades en el debate legislativo y ratificó su postura intransigente en defensa de los recursos hídricos de la provincia, asegurando que avanzar con estos cambios normativos pone en riesgo el futuro productivo y ambiental de la región.

Denuncias de censura y falta de legitimidad en el debate
Para Luque, el camino parlamentario que ha seguido el proyecto carece de las garantías democráticas básicas. Según detalló, lo ocurrido en el plenario de la Comisión de Recursos Naturales fue un reflejo de una metodología autoritaria que busca evitar el disenso.
“Hoy se repitió lo mismo que en la audiencia pública: se censuraron voces, se limitaron intervenciones y solo se permitió la participación de expositores afines al gobierno. Así no hay debate real, no hay transparencia, no hay legitimidad”, disparó el dirigente. En este sentido, fue tajante al calificar la situación actual: “El tratamiento es una completa irregularidad desde el comienzo”, sentenció.
La defensa del agua como mandato provincial
El rechazo a la reforma no es, para Luque, una postura política caprichosa, sino una respuesta a las necesidades críticas de la provincia. El dirigente vinculó directamente la protección de los glaciares con la supervivencia de las cuencas hídricas que alimentan a los principales centros urbanos y productivos de Chubut.
“Desde nuestro lugar ya anticipamos el voto en contra. No es una decisión aislada: es el mandato de Chubut. Tenemos la responsabilidad de proteger nuestras cuencas hídricas, que abastecen a ríos fundamentales como el Chubut y el Senguer, en una provincia donde el agua es un recurso que ya escasea”, explicó.
Un riesgo para el turismo y la producción local
Más allá de la cuestión estrictamente ambiental, Luque puso el foco en el impacto socioeconómico que tendría una menor protección de los glaciares. Advirtió que cualquier alteración en el ecosistema hídrico golpearía los pilares de la economía regional.
“El agua no solo es esencial para la vida humana. Es clave para el desarrollo del turismo y la producción. Ponerla en riesgo es comprometer el presente y el futuro de nuestra provincia”, sostuvo con preocupación. Para finalizar, dejó un mensaje claro que sintetiza su posición frente al avance del proyecto oficialista: “Defender los glaciares es defender el agua”.




