El tablero del peronismo nacional atraviesa una fase de reconfiguración sísmica.
Lo que hasta hace poco eran susurros en los pasillos del Congreso, hoy toma forma de estrategia concreta: la consolidación de un «bloque federal» que busca romper la gravitación de Cristina Fernández de Kirchner y tomar distancia del proyecto de Axel Kicillof, de cara a las presidenciales de 2027.
En el centro de esta maniobra aparece el chubutense Juan Pablo Luque. Si bien el exintendente de Comodoro Rivadavia se mantiene formalmente dentro de la estructura de Unión por la Patria (UxP) para no precipitar una ruptura traumática en los papeles, su agenda política ya correría por un carril paralelo.
Luque lidera hoy una mesa de trabajo que nuclea a una veintena de diputados y una decena de senadores que comparten una premisa común: el modelo de La Cámpora es un «techo de cristal» que impide la expansión electoral en el interior productivo.
La «Mancha Venenosa» y el factor Chubut
Para los armadores de este espacio, la figura de la ex presidenta se ha convertido en lo que algunos llaman una «mancha venenosa». El diagnóstico en las provincias es crudo: el liderazgo de CFK, aunque retiene un núcleo duro, genera un rechazo que «pianta votos» en Chubut con personajes de «La Campora» como el Diputado Provincial Emanuel Coliñir, el intendente de Dolavon Dante Bowen, o el ex Senador y vacunado Vip Santiago Igon, el amigo de Play de Máximo Kirchner.
Luque entiende que para ofrecer una propuesta atractiva al electorado de su provincia —históricamente ligado a la producción petrolera y pesquera— debe sacudirse el estigma de la «agenda del AMBA» que suelen imponer el Instituto Patria y la gobernación bonaerense.
Un bloque Federal y sumar a Pichetto
El movimiento no es solitario. Luque teje alianzas con otras figuras que han quedado en la periferia del kirchnerismo:
- Victoria Tolosa Paz: La platense, que mantiene una relación gélida con Kicillof y La Cámpora, aporta el anclaje en territorio bonaerense.
- Emir Félix: El mendocino representa el peronismo de gestión que busca despegarse de la influencia de Anabel Fernández Sagasti (referente de CFK en Cuyo).
- Moira Lanesan: Desde Santa Cruz, simboliza la renovación en la cuna misma del kirchnerismo, bajo una lógica de «provincialismo primero».
El dato que más preocupa en las oficinas de Axel Kicillof es la sintonía de este grupo con el bloque de Encuentro Federal, comandado por Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Massot. La posibilidad de que estos sectores confluyan en una «Alternativa Federal 2.0» dejaría al kirchnerismo residual en una posición de aislamiento parlamentario inédita.
El dilema Kicillof 2027
La decisión de no acompañar la candidatura de Axel Kicillof no es solo una cuestión de nombres, sino de modelo. El grupo de Luque critica la «centralidad bonaerense» del gobernador y su falta de autonomía respecto a la estructura de La Cámpora. Para este nuevo bloque federal, Kicillof representa la continuidad de un esquema que ya fue derrotado y que no logra hablarle a los sectores productivos del país.
¿El próximo paso?
Se espera que en los próximos meses la coordinación legislativa de este grupo sea cada vez más evidente, votando en bloque temas de agenda federal diferenciándose sistemáticamente de las órdenes que bajen desde la conducción de UxP.
La ruptura formal del bloque es una carta que Luque guarda bajo la manga; por ahora, el «vaciamiento» de autoridad ya comenzó.





