Causa «Propofest»: la familia de Alejandro Zalazar rompe el silencio.
En el marco de la investigación que sacude al ámbito médico por el robo de fármacos y fiestas privadas con sustancias controladas, el entorno íntimo de Alejandro Zalazar, el anestesista hallado sin vida en su departamento de Palermo, comenzó a aportar definiciones clave para la causa. Mientras la justicia intenta desentrañar la red de suministro de drogas del Hospital Italiano, la familia del profesional fallecido sostiene que el joven fue, en realidad, una víctima del sistema y de las circunstancias que rodearon los eventos conocidos como «Propofest».
Las últimas horas y el hallazgo en Palermo
Alejandro Zalazar fue encontrado sin vida el pasado 20 de febrero en su vivienda de la calle Juncal al 2600. El hallazgo fue realizado por su hermana Julieta y su amigo Federico, quienes acudieron al lugar alertados por la falta de respuesta del médico residente. Según los primeros informes periciales, la causa del deceso fue una sobredosis de propofol y fentanilo, potentes fármacos de uso hospitalario que están en el centro del escándalo.
A través del portero eléctrico de su domicilio, los allegados de Zalazar aclararon que la decisión de la familia es no realizar declaraciones públicas masivas por el momento. “La decisión de la familia de Alejandro Salazar es no hablar públicamente por el momento, sino cuando sea citada a declarar”, explicaron, dejando en manos de la justicia la reconstrucción de los hechos.
Cámaras de seguridad: la hipótesis de que no estaba solo
Una de las aristas más sensibles de la investigación se centra en determinar si el anestesista se encontraba acompañado al momento de consumir las sustancias. Los investigadores han puesto el foco en los registros visuales del edificio para reconstruir los movimientos previos al fallecimiento.
“Pidieron las cámaras del 20 de febrero, el fiscal miró, aparentemente no encontró nada raro y pidió las del 19 de febrero”, revelaron fuentes cercanas a la familia en diálogo con Telenoche. Esta ampliación del rango temporal de las grabaciones busca identificar posibles ingresos o egresos de personas vinculadas a la causa, incluyendo a otros residentes o personal médico mencionado en el expediente.
El celular: la pieza clave para abrir la causa
Para la Justicia, el dispositivo móvil del anestesista es el «cofre» que contiene la información necesaria para desarticular la red de robo de fármacos. El teléfono fue hallado junto al cuerpo, pero hasta el momento las autoridades no han logrado desbloquearlo.
Ante esta dificultad, se solicitó la colaboración de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), perteneciente al Ministerio Público Fiscal. El objetivo es extraer conversaciones, registros de llamadas y posibles coordinaciones de las denominadas «Propofest», donde se habrían consumido las drogas sustraídas del hospital. Se espera que la apertura del equipo brinde nombres de proveedores y participantes de estos eventos clandestinos que hoy mantienen en vilo a la comunidad médica porteña.




