Paritarias: la UOCRA acordó un aumento del 7,7% trimestral.
En sintonía con la política económica del Gobierno Nacional, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) cerró un nuevo acuerdo salarial para el trimestre marzo-mayo de 2026. El gremio liderado por Gerardo Martínez pactó con la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y la FAEC un incremento del 7,7% acumulativo, sumado a la actualización de bonos no remunerativos, consolidando la tendencia de negociaciones paritarias por debajo de la inflación proyectada.
Los detalles del acuerdo y el impacto en los salarios
El esquema acordado prevé que el aumento rija hasta el 31 de mayo. Una de las particularidades de la negociación es que el bono correspondiente al último mes será absorbido por los básicos, transformando un tercio de dicho importe en remunerativo para todas las categorías. «Las partes se comprometieron a reunirse el 20 de abril para definir una mejora desde junio», señalaron fuentes del sector, subrayando la dinámica de revisiones cortas para monitorear el poder adquisitivo.
Además de lo salarial, el acta incluye la creación de una comisión especial encargada de revisar los aportes empresariales y las cuotas solidarias sindicales. Estos conceptos tendrán, por el momento, una vigencia limitada de dos meses, mientras se analiza la estructura de financiamiento de la actividad en el actual contexto recesivo.
El mapa de las paritarias: Comercio, Camioneros y Estatales
La construcción no es el único sector que se plegó a la pauta oficial. La Federación de Empleados de Comercio (FAECYS), bajo el mando de Armando Cavalieri, selló un 5% escalonado para el trimestre abril-junio (2% en abril, 1,5% en mayo y 1,5% en junio) más un bono de $120.000. Por su parte, Hugo Moyano y el Sindicato de Camioneros validaron un esquema semestral del 10,1% entre marzo y agosto, dividido en seis tramos mensuales que oscilan entre el 2% y el 1,5%.
En el ámbito público, el Gobierno otorgó un 9,9% para el periodo enero-mayo a los estatales de UPCN, justificado por el atraso previo, aunque la medida fue rechazada por ATE. En contraste, sectores como Sanidad (FATSA) acordaron un 5,1% trimestral, ajustándose a los márgenes que el Ministerio de Economía considera compatibles con su programa de estabilización.
Gremios en conflicto por el techo salarial
No todos los sindicatos han aceptado los límites impuestos. El Sindicato de la Alimentación (STIA) obtuvo un 9,67% desde abril, cifra que encendió alarmas en la Secretaría de Trabajo ante una posible falta de homologación por exceder la pauta oficial. Situaciones similares atraviesan la UTEDYC, con un acuerdo del 9,5%, y otros gremios que presionan para que las empresas abonen los aumentos incluso sin validación formal.
Esta disparidad genera incertidumbre, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, donde la presión sindical por superar el «techo» del Gobierno choca con la realidad financiera de las firmas. Mientras algunos gremios renegocian para garantizar la legalidad del convenio, otros mantienen el conflicto abierto en defensa de una recomposición que supere la variación de precios.




