Caputo tras su gira por Washington: «El riesgo país debería ser bastante más bajo».
El ministro de Economía, Luis Caputo, cerró una intensa agenda de 70 horas en Estados Unidos con definiciones clave sobre el futuro financiero de la Argentina. Tras reunirse con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, el funcionario confirmó que el país no saldrá a los mercados de deuda este año, fundamentando su decisión en la obtención de financiamiento alternativo y el cumplimiento de las metas fiscales.
Financiamiento asegurado: El «puente» del Banco Mundial y el BID
Uno de los mayores logros de la gira fue el acuerdo por 2.550 millones de dólares en garantías provenientes del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estos fondos actuarán como un respaldo estratégico para afrontar los vencimientos de deuda privada programados para el mes de julio.
«Nuestra estrategia es no salir al mercado por ahora, sino refinanciar deuda a la menor tasa posible», explicó Caputo. Con estos recursos, el Gobierno asegura el pago de compromisos por los próximos 18 meses, evitando así tener que convalidar las tasas actuales del mercado internacional.
La relación con el FMI y el riesgo país
Caputo destacó la «relación de confianza sin precedentes» que mantiene con Georgieva. Según el ministro, el Fondo está «impresionado» por la rapidez de los logros económicos del país, lo que facilitó cerrar la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas sin puntos de conflicto.
Respecto al riesgo país, el titular del Palacio de Hacienda fue contundente:
“Por los fundamentos económicos de la Argentina, el riesgo país debería ser bastante más bajo. El mercado lo precia más arriba por el pasado: nueve defaults, hiperinflaciones y cambios de moneda pesan”.
Reforma Tributaria y superávit fiscal
Sobre la posibilidad de una reducción de impuestos, Caputo mantuvo la línea de prudencia fiscal que caracteriza su gestión. Aseguró que cualquier cambio en la estructura tributaria estará estrictamente supeditado al superávit fiscal.
«No queremos perder el ancla fiscal. Vamos a seguir bajando impuestos en la medida que logremos aumentar el nivel de superávit», afirmó. El ministro aclaró que el FMI comprende esta dinámica, aceptando que el alivio impositivo se producirá solo cuando el impacto de corto plazo en la recaudación no ponga en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas.




