«Argentina e Israel trabajan por un hemisferio más libre», aseguró Javier Milei durante su encuentro con el primer ministro israelí.
En el cierre de una jornada histórica en Jerusalén, el presidente Javier Milei brindó una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro Benjamin Netanyahu, donde subrayó la profundidad del vínculo bilateral. El mandatario argentino fue enfático al señalar que la relación entre ambos países atraviesa su mejor momento, describiéndola como una unión basada en principios compartidos y objetivos estratégicos de largo plazo.
«El motivo que hoy nos convoca no solo resultará en un mayor fortalecimiento de las relaciones entre Argentina e Israel, sino que también significa un gran paso hacia adelante en la construcción de un hemisferio americano más libre, más seguro y más próspero«, afirmó Milei ante la prensa internacional.
Alineamiento geopolítico y el rol de Estados Unidos
Durante su discurso, el Jefe de Estado argentino no ahorró elogios para la política exterior de Estados Unidos, destacando especialmente el liderazgo de Donald Trump en los procesos de pacificación y acuerdos en Medio Oriente. Para Milei, el eje Argentina-Israel-Estados Unidos es fundamental para la defensa de las democracias liberales frente a las amenazas globales.
En este sentido, el mandatario aprovechó el escenario para:
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Reafirmar la lucha contra el terrorismo: Recordó con dolor los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel en Buenos Aires, asegurando que su gestión no cesará en el reclamo de justicia.
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Consolidar el respaldo militar y estratégico: Validó la posición de Israel en el actual contexto de tensión regional, posicionando a la Argentina como su principal aliado en América Latina.
El traslado de la embajada a Jerusalén
Uno de los puntos más sensibles y simbólicos de la alocución fue la ratificación de su promesa de campaña: el traslado de la sede diplomática argentina de Tel Aviv a Jerusalén. Milei reiteró que esta medida se ejecutará “cuando las condiciones lo permitan”, lo que representaría un reconocimiento formal de la ciudad como capital del Estado hebreo por parte de nuestro país.
“Hoy más que nunca debemos mantenernos unidos como naciones hermanas”, cerró el mandatario, sellando una visita que no solo deja acuerdos comerciales y tecnológicos, sino un alineamiento político absoluto que marca un giro definitivo en la historia de la diplomacia argentina.




