El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de las críticas tras la difusión de préstamos hipotecarios otorgados a funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza
En una defensa sin matices, el titular del Palacio de Hacienda afirmó que el acceso a estos créditos de la línea «+ Hogares con BNA» no constituye ninguna irregularidad ni falta ética, e incluso reveló que él mismo «indujo» a los funcionarios a tomarlos.
Un conflicto que perforó al oficialismo
A pesar del intento de Caputo por cerrar el tema, la controversia ya cobró su primera pieza política: Leandro Massaccesi, jefe de Gabinete del área de Sandra Pettovello, dejó su cargo tras quedar involucrado en la disputa. Lo que comenzó como un cruce en redes sociales escaló a un pedido de informes en el Congreso impulsado por el diputado Esteban Paulón.
Los puntos clave de la controversia:
- Monto total: Se estima que al menos nueve funcionarios accedieron a créditos por un volumen conjunto superior a los $2.500 millones.
- Registros públicos: La información surgió de la Central de Deudores del BCRA, mostrando préstamos individuales de hasta $400 millones.
- Tasas diferenciales: El banco ofrece una TNA del 6% para quienes cobran haberes en la entidad (mayoría de empleados públicos) y del 12% para el resto, lo que alimenta la sospecha de beneficios exclusivos.
La postura oficial: «El que califica, accede»
Desde el Banco Nación sostienen que el proceso es digital, estandarizado y «sin excepciones». Argumentan que el liderazgo en el mercado se debe a que administran las cuentas sueldo del sector público, donde el 95% de los empleados opera con la entidad.
Sin embargo, el nudo político persiste: la oposición cuestiona si las evaluaciones de riesgo y las condiciones de aprobación fueron idénticas a las de cualquier ciudadano de a pie. Para la Casa Rosada, el desafío es disipar la imagen de privilegio en un contexto donde defender como «ordinario» un crédito de cientos de millones de pesos para funcionarios propios resulta, al menos, incómodo.




