El «eterno» dueño del poder en Chubut que ningún gobernador logró doblegar. Todos pasan yo quedó parece decir «Yoli» al mejor estilo Julio Grondona.
Desde su ingreso al Ministerio Público Fiscal en 2005, el Procurador General ha sobrevivido a cinco gestiones gubernamentales. Con casi dos décadas en el cargo, se consolida como el funcionario con mayor permanencia y peso político en la historia reciente de la provincia.
En la política de Chubut, los gobernadores pasan, los ministros rotan y las legislaturas se renuevan, pero hay un nombre que permanece inamovible: Jorge Miquelarena.
El Procurador General, quien asumió sus funciones en el año 2005, ha logrado lo que ningún dirigente político ha podido: sostenerse en la cúspide del esquema de poder provincial por 21 años ininterrumpidos.
Desde Cholila Online analizamos la trayectoria de quien hoy es considerado el verdadero «hombre fuerte» de la provincia. Miquelarena no solo es el funcionario con más años en el ejercicio del mando, sino que ha demostrado una resiliencia política que ha dejado en el camino a diversos intentos de reforma y recambio institucional.
El sobreviviente de todas las crisis
Desde su designación en 2005 bajo el mandato de Mario Das Neves, Miquelarena ha visto desfilar a cinco administraciones diferentes y cuatro gobernadores, Mario Das Neves, Martín Buzzi, Mariano Arcioni y Nacho Torres.
A pesar de los cambios de signo político y las feroces internas partidarias, su figura ha permanecido blindada.
Poder de veto y control: Su posición al frente de los fiscales le otorga una capacidad de fuego judicial que, según analistas políticos, actúa como un «chaleco antibalas» ante cualquier intento de remoción.
Gobernadores doblegados: A lo largo de estas dos décadas, diversos mandatarios intentaron, ya sea por la vía política o judicial, limitar su influencia o buscar un relevo en la Procuración.
Sin embargo, todos fracasaron. Miquelarena no solo resistió, sino que en muchos casos salió fortalecido de esas pulseadas de poder.
Un récord de permanencia inigualable
Mientras que la Constitución limita los mandatos ejecutivos, la estructura judicial le ha permitido a Miquelarena una longevidad que hoy lo posiciona por encima de cualquier otro actor institucional. Esta permanencia ha generado un debate profundo sobre la alternancia y el control de los organismos del Estado en Chubut.
Para muchos sectores de la sociedad, la figura de Miquelarena representa una suerte de «Poder detrás del Trono». Su conocimiento de los pasillos de Tribunales y su red de influencias en los grupos económicos, la política y los medios lo convierten en un actor al que ningún gobernador, por más legítimo que sea su triunfo electoral, ha podido doblegar o subordinar.
El futuro de la Procuración
Con el correr de los años, el interrogante en la capital provincial sigue siendo el mismo: ¿Hasta cuándo se extenderá la era Miquelarena? Por ahora, el Procurador sigue marcando el ritmo de la justicia y la política, recordándole a cada nuevo habitante de la Casa de Gobierno que, en Chubut, los nombres pueden cambiar, pero el poder real sigue teniendo el mismo dueño desde 2005.




