Procesaron al empresario argentino Marcelo Porcel por abusos reiterados a menores.
En una resolución judicial de alto impacto, la Justicia dictó este lunes el procesamiento del empresario Marcelo Porcel, quien enfrenta graves acusaciones por haber abusado sexualmente de al menos diez compañeros de escuela de su hijo. El fallo judicial detalla una sistemática conducta de ultraje que se habría extendido entre los años 2022 y 2024, aprovechando situaciones de confianza y guarda en ámbitos privados.
Los cargos y las restricciones impuestas por la Justicia
El documento judicial al que se tuvo acceso es contundente en la tipificación de los delitos: “Resuelvo disponer el procesamiento como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por haber sido cometido contra menores de 13 años, aprovechando la situación de guarda cometidos en forma reiterada a diez damnificados, que concurren realmente entre sí”.
A pesar de la gravedad de los cargos, el magistrado interviniente permitió que Porcel continúe el proceso en libertad, aunque le trabó un embargo millonario por la suma de $111.564.950. Asimismo, se ratificaron medidas de restricción perimetral que le prohíben acercarse a menos de 300 metros de las víctimas, sus familias o testigos, así como cualquier tipo de contacto por redes sociales o mensajería. Porcel tiene prohibido salir del país y no puede ausentarse de su domicilio por más de 24 horas sin autorización previa.
El «modus operandi» y las pruebas halladas
La investigación permitió reconstruir un patrón de comportamiento que se repetía en propiedades de lujo, como un departamento en la Torre Le Parc y oficinas en el barrio de Retiro. Según los testimonios recolectados en Cámara Gesell, el empresario organizaba «juntadas» donde proveía alcohol a los menores e incentivaba competencias de resistencia a cambio de dinero. “Si te tomás todo este vaso, yo te doy $1000”, relató una de las víctimas sobre las exigencias del acusado.
El expediente detalla que los abusos consistían en «tocamientos con connotación sexual en las partes pudendas al realizar masajes con cremas». Además, se investiga una red de extorsión: Porcel habría utilizado regalos, dinero y transferencias a billeteras virtuales para apuestas online como medio para garantizar el silencio de los adolescentes. Un dato revelador surgió del peritaje a su teléfono celular, donde los investigadores hallaron imágenes de contenido sexual y capturas de videos provenientes de una cámara oculta instalada en el baño de su vivienda.
El impacto en la comunidad educativa de Palermo
Las víctimas, algunas de las cuales alcanzaron la mayoría de edad durante el proceso judicial, asistían a un reconocido colegio del barrio porteño de Palermo. Los relatos detallan situaciones de extrema vulnerabilidad donde el empresario incluso habría ofrecido dinero a los jóvenes para que corrieran desnudos en su presencia.
La Justicia determinó que Porcel utilizaba su posición de adulto referente y su poder adquisitivo para manipular a los amigos de su hijo. La prohibición de contacto se extiende de manera estricta a plataformas como WhatsApp, Instagram y Facebook, bajo apercibimiento de ordenar su inmediata captura en caso de incumplimiento de cualquiera de las pautas de conducta fijadas en el procesamiento de este lunes.




