El Monumental será el escenario de un duelo de realidades opuestas pero urgencias compartidas
Este viernes, desde las 21:30, River Plate recibe a Aldosivi por la fecha 16 del Torneo Apertura con la obligación de dar vuelta la página tras la derrota frente a Boca Juniors. El equipo de Eduardo Coudet no solo juega por los puntos, sino por recuperar la identidad que lo llevó a pelear los primeros puestos.
La misión de acortar distancias con el líder
La caída en el Superclásico caló hondo en Núñez. No solo por el resultado, sino porque significó el fin del invicto en la era Coudet y dejó al «Millonario» a cuatro unidades de Independiente Rivadavia, el sorprendente puntero de la Zona B. Con el margen de error reducido al mínimo, River necesita una victoria que le permita seguir prendido en la lucha por el campeonato.
El panorama se vuelve complejo por el calendario apretado. Con la Copa Sudamericana en el horizonte cercano —donde deberá enfrentar a Red Bull Bragantino—, el cuerpo técnico evalúa realizar rotaciones. A esto se suma la baja sensible de Sebastián Driussi por lesión, lo que obligará a Coudet a retocar el frente de ataque y posiblemente la última línea.
Aldosivi y el desafío de romper la historia en Núñez
En la otra vereda aparece el conjunto marplatense, que atraviesa un presente crítico. El «Tiburón» todavía no conoce la victoria en lo que va del certamen y se encuentra en una situación delicada respecto a los promedios y la tabla anual. Sin embargo, su entrenador, Israel Damonte, rechazó cualquier etiqueta de inferioridad antes de pisar el césped del Monumental.
«No existen los partidos perdibles», sentenció Damonte en la previa, confiando en que su equipo puede dar la sorpresa. Aunque el historial es sumamente adverso para Aldosivi en Buenos Aires —donde nunca pudo ganar en cinco visitas—, el técnico apostaría por repetir la base que viene de igualar ante Racing, buscando mayor efectividad para golpear en los momentos justos.
Un cierre con la mirada en las dos tablas
El partido de esta noche representa un punto de inflexión para ambos. Para River, es la oportunidad de demostrar que el traspié ante el eterno rival fue solo un accidente en el camino. Para Aldosivi, sumar en una cancha de esta magnitud podría ser el envión anímico necesario para iniciar la remontada y escapar de la zona roja.




