El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que el puente más alto de Irán fue destruido en un ataque, horas después de amenazar con bombardear el país hasta hacerlo retroceder a «la Edad de Piedra».
En sus redes sociales, Trump publicó imágenes de humo elevándose desde el puente B1 en Karaj, a unos 35 kilómetros al suroeste de Teherán, y advirtió que habrá más destrucción a menos que Irán se siente a la mesa para poner fin a la guerra de cinco semanas.
«El puente más alto de Irán se viene abajo, para no ser usado nunca más»
Trump fue contundente en su mensaje. “El puente más alto de Irán se viene abajo, para no ser usado nunca más. ¡Mucho más por venir! ¡ES HORA DE QUE IRÁN LLEGUE A UN ACUERDO ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE y no quede nada de lo que todavía podría convertirse en un gran país!”, escribió el mandatario estadounidense.
La publicación incluyó imágenes del ataque, que muestran una columna de humo elevándose desde la estructura del puente B1, una de las obras de infraestructura más emblemáticas de Irán. La televisión estatal iraní había informado antes de dos ataques estadounidense-israelíes contra el puente.
La guerra ya lleva cinco semanas y no hay tregua a la vista
El ataque al puente B1 es el último capítulo de una guerra que comenzó el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel bombardearon Irán. Desde entonces, los ataques diarios contra la república islámica se suceden sin interrupción. Irán ha respondido con bombardeos contra instalaciones estadounidenses en la región, así como contra infraestructuras energéticas, y mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Las amenazas de Trump no se limitaron al puente. El miércoles por la noche, el mandatario advirtió que “vamos a golpearlos extremadamente fuerte en las próximas dos o tres semanas” y que “vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”. Horas después, el puente B1 estaba en ruinas.
Irán prometió «acciones más destructivas»
El gobierno iraní ya había prometido “acciones más contundentes, amplias y destructivas” contra Estados Unidos e Israel. El portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, advirtió que Washington y Tel Aviv tienen un conocimiento “incompleto” del poderío militar iraní y que no lograron destruir sus centros de producción de misiles ni sus drones de largo alcance.
El ataque al puente B1 demuestra que Estados Unidos está dispuesto a escalar el conflicto. La pregunta ahora es cuál será la respuesta de Irán. La guerra, que ya cumple cinco semanas, no muestra signos de detenerse.
El petróleo como termómetro de la escalada
El ataque al puente B1 también impactó en los mercados energéticos. El barril de crudo Brent llegó a tocar los US$120 durante la jornada, aunque luego se estabilizó en los US$108. La incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente y las amenazas de Trump mantienen en vilo a los inversores.
Trump dejó en claro que su objetivo es forzar a Irán a negociar. “ES HORA DE QUE IRÁN LLEGUE A UN ACUERDO”, escribió en mayúsculas. Pero por ahora, Teherán se niega a dialogar y promete más ataques. El puente B1 ya no está. La guerra, en cambio, sigue en pie.




