La medida que adoptó el Banco Central (BCRA) y el traspaso de $24,4 billones al Tesoro generaron dudas sobre si eso representa o no mayor emisión, algo que el gobierno mantiene como una prohibición bajo la premisa de «emisión cero».
El jueves, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el giro serviría para fortalecer los depósitos en pesos y recomprar Letras Intransferibles (LI) al BCRA. Sin embargo, economistas como Gabriel Caamaño cuestionaron la medida: «Hay que cortar con la contabilidad creativa», advirtió. Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, señaló que la operación «no fortalece» el balance del BCRA sino que lo deteriora.
El anuncio de Caputo: $24,4 billones para fortalecer depósitos y cancelar deuda
El jueves, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un movimiento financiero entre el Banco Central y el Tesoro. Según explicó, el giro por $24,4 billones serviría para fortalecer los depósitos en pesos y recomprar Letras Intransferibles (LI) a la entidad que preside Santiago Bausili. Caputo indicó que, en la práctica, esta operación tendría como resultado «una reducción de la deuda bruta del Tesoro Nacional de aproximadamente 3,3% del PIB».
El anuncio se conoció luego de que se publicara el estado contable del BCRA en 2025, donde la entidad generó ganancias por 34,4billones(+3451,3 billones al cierre del ejercicio (+66,3% respecto al año anterior). Pero el origen de esas ganancias es cuestionado.
El origen de las ganancias: una operación contable dentro del Estado
Federico Machado, economista del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (OPEN), explicó que las ganancias de la autoridad monetaria no surgieron porque la misma obtuvo plata en el mercado, sino que se dan por una operación contable dentro del propio Estado. «La mayor parte de las ganancias del BCRA proviene de la compra de LI que hizo el Tesoro con fondos del FMI por encima de su valor contable», señaló.
En otras palabras, el Tesoro pagó esas letras por encima de su valuación, lo que generó una ganancia para el Banco Central. Luego, el BCRA giró esas utilidades al Tesoro, que utilizó esos fondos para comprar más LI. Una operación circular que no implica ingreso genuino de divisas.
Las críticas de los economistas: «contabilidad creativa» y «efecto neutro»
Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier, fue contundente en su cuestionamiento. «Hay que cortar con la contabilidad creativa», afirmó. Para Caamaño, si las Letras Intransferibles eran «un simple asiento contable ilíquido en el BCE del BCRA», cancelarlas contra otro asiento contable «no mejora el balance del BCRA y tampoco reduce la deuda consolidada (Tesoro+BCRA), que es la relevante».
El economista también señaló que el propio Banco Central considera los giros de utilidades devengadas «como una fuente de financiamiento monetario al Tesoro». Para él, ese movimiento genera un «efecto final neutro», donde la operación «se compensa con otra contractiva, como la cancelación de las LI o la constitución de un depósito del Tesoro en el BCRA».
«No fortalece el balance, lo deteriora»: la advertencia de Santiago Casas
Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, fue aún más duro. Advirtió que, contrariamente a lo planteado por el oficialismo, la operación «no fortalece» el balance del BCRA sino que lo deteriora. ¿La razón? Aumentan los pasivos por los depósitos del Tesoro y caen los activos por la cancelación de las Letras Intransferibles.
Para Casas, la operación es un maquillaje contable que no resuelve los problemas de fondo. El gobierno presume de «emisión cero», pero los economistas sostienen que el giro de utilidades es, en la práctica, una forma de financiamiento monetario al Tesoro, es decir, emisión encubierta.
¿Emisión cero o emisión encubierta? La polémica que divide a los especialistas
El gobierno de Javier Milei sostiene que no emite pesos para financiar al Tesoro, una política que diferencia su gestión de los gobiernos anteriores. Pero los economistas consultados por Noticias Argentinas advierten que el giro de utilidades es una forma indirecta de emitir. La discusión de fondo es si esta operación viola el espíritu de «emisión cero» o si, por el contrario, se trata de una maniobra contable dentro de los márgenes permitidos.
Por ahora, el oficialismo defiende la medida y asegura que fortalece el balance del Banco Central. La oposición y los economistas críticos, en cambio, ven una contradicción entre el discurso y la práctica. La polémica está lejos de terminar.
