En una sesión cargada de tensión política y con impacto directo en el mapa judicial argentino, el Gobierno logró la aprobación de 74 pliegos para cubrir cargos clave en la Justicia.
Entre los designados figuran funcionarios vinculados a magistrados que investigan causas que incomodan al entorno del presidente Javier Milei y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Avanza el oficialismo con nombramientos clave
Aunque gran parte de la atención pública estuvo centrada en el caso de la jueza Verónica Michelli —cuyo pliego fue vetado por el presidente—, el Senado avanzó con la aprobación de otros 73 cargos relevantes dentro del sistema judicial.
Entre ellos se encuentran fiscales y secretarios cercanos a jueces como Julián Ercolini, Ariel Lijo y Marcelo Martínez de Giorgi, todos con expedientes de alto impacto político.
Nombres que generan controversia
Uno de los casos más destacados es el de María Julia Sosa, secretaria del juez Julián Ercolini, quien fue promovida como jueza de cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°3. Su designación fue aprobada con 42 votos a favor y 22 en contra, con respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y bloques provinciales.
Ercolini lleva adelante investigaciones sensibles, como las vinculadas a presunto espionaje ilegal por filtraciones de audios de Karina Milei y causas por sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad.
También generó atención la designación de Emilio Rosatti (hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti), que obtuvo 44 votos, sumando apoyos adicionales.
Más designaciones ligadas a causas sensibles
Otro pliego aprobado fue el del fiscal Javier Arzubi Calvo, ex secretario de Ariel Lijo, quien investiga el patrimonio del jefe de Gabinete Manuel Adorni y denuncias vinculadas a contrataciones en el Estado. Fue designado como juez de cámara en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°5 de San Martín.
En la misma línea, se aprobó la designación de Ana María Cristina Juan, esposa del juez Marcelo Martínez de Giorgi, como jueza de Primera Instancia en Hurlingham. Este magistrado está a cargo de la megacausa Libra, que involucra al presidente Milei en relación a la promoción de una criptomoneda que derivó en una presunta estafa.
La “familia judicial” en el centro del debate
Dentro del paquete aprobado también aparecen nombres vinculados a estructuras familiares del Poder Judicial, como Juan Pablo Moldes (hijo de Germán Moldes), Laureano Durán (hijo del ex camarista Alberto Durán) y Nicolás Pacilio (hijo del ex camarista Antonio Pacilio).
Además, se votaron los pliegos de Pablo Wilk, mencionado en la causa conocida como “Gestapo antisindical”; Jorge Djivaris, quien fue designado en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial pese a una impugnación; Juan Pedro Guidici y el fiscal Mario Ferrario, también promovidos a cargos judiciales.
Un tablero judicial en plena reconfiguración
La aprobación masiva de estos pliegos refleja un movimiento estratégico dentro del sistema judicial, con impacto potencial en investigaciones sensibles y en el equilibrio de poder entre política y Justicia.
El proceso estuvo marcado por fuertes tensiones internas y debates sobre la independencia judicial y los vínculos familiares dentro del Poder Judicial.
Un debate que sigue abierto
La decisión del Senado no cierra la discusión. Por el contrario, abre nuevas preguntas sobre la transparencia en las designaciones y el rol de la política en la Justicia, en un contexto donde varias causas siguen bajo la lupa pública.
