El gobierno de Javier Milei enfrenta una creciente incomodidad por el caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras el Presidente prometió que la declaración jurada (DDJJ) iba a estar «lo más rápido posible» hace una semana, el documento todavía no apareció ni tiene fecha concreta de publicación.
La dilatación genera malestar interno: hay muchos ministros que pretenden que el caso tenga un punto final, ya que todos los anuncios oficiales quedan tapados por la situación judicial del funcionario. «Así es muy difícil», marcan dirigentes con contacto diario con el elenco de gestión.
Patricia Bullrich encendió la mecha: «Es el propio Adorni quien debe trabajar sobre su patrimonio»
El miércoles 6 de mayo, fue la senadora Patricia Bullrich la que se hizo eco de los reclamos internos y pidió una resolución. El viernes, en una rueda de prensa, volvió a ratificar su postura. «Ya lo dije. Con una vez alcanza, mi posición fue clara», sostuvo la jefa del bloque libertario.
La senadora dejó en claro que en este momento es «el propio jefe de Gabinete quien debe estar analizando y trabajando sobre su situación patrimonial». Para la legisladora nacional, la aclaración de estos puntos es fundamental tanto para el propio Adorni como para la figura del Presidente. Las declaraciones de Bullrich evidencian las grietas internas en el oficialismo.
Promesa incumplida: la DDJJ que no llega
En relación al ministro coordinador, la posición en torno a la declaración jurada tuvo variaciones. Primero, el día posterior a la declaración de Bullrich, el 7 de mayo, Adorni dijo que la iba a dar a conocer ante la Oficina Anticorrupción. «Patricia me spoileó, se adelantó», comentó en una entrevista extensa en la que minimizó los roces con la ex ministra de Seguridad.
En Casa Rosada apoyaron dicha versión y dijeron, en un principio, que iba a tardar entre 25 y 30 días la aparición de esa DDJJ. Pero, con el correr de los días, le bajaron acciones a esa posibilidad. Hoy, directamente, no hay una fecha precisa. La promesa de Milei de que la declaración estaría «lo más rápido posible» quedó expuesta.
Malestar interno: «Así es muy difícil»
La dilatación del caso Adorni genera ruidos cada vez más fuertes dentro del gobierno. Fuentes consultadas por Noticias Argentinas señalaron que «así es muy difícil». Todos los anuncios que protagonizan los ministros quedan totalmente tapados por la situación judicial del jefe de Gabinete. Cada semana surgen nuevas revelaciones que complican al oficialismo.
Hay muchos funcionarios que pretenden que el caso tenga un punto final. La situación de Adorni se convirtió en un problema de gestión diario, donde el gobierno pierde tiempo y energía en defender a su ministro coordinador en lugar de mostrar resultados.
La estrategia de Milei: no piensa entregar a su hombre leal
Javier Milei ya fue muy claro con su círculo íntimo: no piensa entregar a su funcionario, a quien considera leal y probo, en pos de ganar una elección. El Presidente blindó a Adorni y no hay indicios de que vaya a pedirle la renuncia. Una fuente libertaria que camina el territorio de la provincia de Buenos Aires señaló una posible lectura política: «Si Milei no gana va a decir que prefirió resguardar a un hombre leal y honesto, que no lo entregó por convicción, antes de ganar una elección».
La reflexión muestra que el oficialismo ya está pensando en el escenario electoral de 2027. La defensa de Adorni podría convertirse en un slogan de campaña, aunque hoy sea un dolor de cabeza diario.
Un caso que no cierra y expone al Presidente
La demora en la presentación de la declaración jurada de Adorni deja al descubierto una contradicción en el discurso de Milei. El Presidente prometió transparencia y lucha contra la corrupción, pero su jefe de Gabinete sigue sin explicar su patrimonio. Los dichos de Milei quedan expuestos cada día que pasa sin que la DDJJ vea la luz.
Mientras tanto, la oposición aprovecha el escándalo para desgastar al gobierno. El caso Adorni se convirtió en un dolor de cabeza permanente para una gestión que ya enfrenta múltiples frentes de conflicto. La pregunta es: ¿cuánto tiempo más podrá el oficialismo sostener esta situación sin que explote?
