El Ministerio de Capital Humano homologó este miércoles la primera paritaria del peón rural bajo el régimen de la Ley de Modernización Laboral. La ministra Sandra Pettovello calificó la novedad como un «hito histórico en materia laboral».
El acuerdo fue celebrado entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las principales entidades del campo: CONINAGRO, CRA, SRA, CAME y FAA. Por primera vez, las remuneraciones mínimas del sector rural se fijan mediante negociación colectiva bajo la Ley N° 14.250 y no por resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario.
Un hito histórico para el trabajo rural: Pettovello lo celebró en redes
La ministra Sandra Pettovello no ocultó su satisfacción. A través de su cuenta de la red social X, calificó la homologación como un «hito histórico en materia laboral». «Es un paso clave en la actualización del sistema de negociación colectiva, con reglas más modernas, ágiles y transparentes para el mundo del trabajo», escribió la funcionaria.
El comunicado oficial del Ministerio de Capital Humano fue contundente: «Se trata de un hecho histórico para la actividad, ya que es la primera vez que la negociación salarial del sector rural se formaliza mediante el régimen previsto por la Ley N° 14.250, con homologación de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social».
La Ley de Modernización Laboral que cambió las reglas del juego
La Ley N° 27.802 de Modernización Laboral, impulsada por el gobierno de Javier Milei, modificó el Régimen de Negociación del Trabajo Agrario. Hasta su sanción, las remuneraciones mínimas del sector rural eran determinadas mediante resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA). Ese sistema dejaba poco margen para la negociación directa entre las partes.
Con la reforma, las condiciones salariales pasan a acordarse entre las representaciones sindicales y empleadoras conforme al régimen de negociación colectiva vigente (Ley N° 14.250). La homologación de este acuerdo representa un avance en materia de institucionalidad laboral, fortaleciendo el diálogo social y otorgando mayor previsibilidad y seguridad jurídica tanto para los trabajadores como para los empleadores del sector rural.
UATRE y el campo unidos: las entidades que firmaron el acuerdo
El acuerdo no fue cualquier cosa. Participaron las principales entidades representativas del sector empleador rural: CONINAGRO, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación Agraria Argentina (FAA). Del otro lado, el gremio: la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
La foto de la unidad sindical y empresaria es un dato no menor. En un sector históricamente atravesado por conflictos, el consenso alcanzado demuestra que la nueva ley puede ser una herramienta eficaz para destrabar negociaciones.
El acuerdo fija las remuneraciones mínimas para el personal permanente de prestación continua comprendido en el Régimen de Trabajo Agrario instituido por la Ley N° 26.727, así como para distintas actividades específicas alcanzadas por el convenio.
¿Qué cambia para el peón rural con esta homologación?
Antes de la reforma, las paritarias rurales tenían un régimen especial, distinto al del resto de los trabajadores. Las resoluciones de la CNTA muchas veces llegaban tarde, generaban incertidumbre y no reflejaban la realidad de cada región o actividad.
Con la homologación de esta primera paritaria bajo la ley general, el peón rural pasa a tener las mismas garantías que cualquier otro trabajador en negociación colectiva. El acuerdo homologado por la Secretaría de Trabajo tiene fuerza vinculante y es exigible judicialmente.
Para los trabajadores, esto significa mayor previsibilidad y herramientas para defender su salario. Para los empleadores, reglas más claras y un sistema más ágil para cerrar acuerdos.
El gobierno celebra: «Modernización, no ajuste»
El gobierno de Javier Milei utilizó este anuncio para reforzar su relato sobre la modernización laboral. A diferencia de la reforma laboral de Mauricio Macri en 2017, que fue resistida por los gremios, la ley de Milei encontró en el sector rural un terreno fértil para mostrar resultados.
«Modernización, no ajuste», es la consigna que repiten en Balcarce 50. La homologación de la paritaria rural es la primera prueba concreta de que el sistema puede funcionar. La pregunta ahora es si el mismo esquema se replicará en otros sectores de la economía, como comercio, industria o construcción.
Por ahora, el campo fue el banco de pruebas. Y los resultados, al menos en esta primera experiencia, son positivos.
