La Selección argentina volvió a dar una muestra gratis de su mística y su templanza en los momentos límite
En un partido dramático que paralizó los corazones de millones de hinchas, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni derrotó 3-1 a Suiza en la prórroga y selló su clasificación a las semifinales del Mundial 2026. Con este triunfazo en el Arrowhead Stadium de Kansas City, la Albiceleste se metió entre los cuatro mejores del planeta y ya se prepara para una nueva edición del clásico histórico del fútbol mundial: enfrentará a Inglaterra por un lugar en la gran final.
El trámite del encuentro estuvo lejos de ser sencillo. Tras un desarrollo de alta tensión, Alexis Mac Allister fue el encargado de abrir el marcador para el combinado nacional. Sin embargo, el elenco helvético vendió cara su derrota y forzó el tiempo suplementario. En la prórroga, cuando las piernas ya pesaban y el desgaste físico era extremo, el recambio ofensivo de Argentina dio sus frutos: Julián Álvarez y Lautaro Martínez aparecieron con toda su jerarquía para inflar las redes y desatar la fiesta celeste y blanca en los Estados Unidos.
Tácticas y variantes que torcieron el destino
En la previa, el cuerpo técnico de Scaloni había evaluado diversas modificaciones para contrarrestar la intensidad física europea. Entre las principales novedades, Nicolás González se había sumado a los ensayos para aportar velocidad por las bandas, ganando consideración debido a la salida de Rodrigo de Paul en la llave previa ante Egipto. Asimismo, la paridad en el lateral derecho entre Nahuel Molina —quien cargaba con una tarjeta amarilla en su haber— y Gonzalo Montiel mantuvo expectante al plantel hasta el pitazo inicial.
Por el lado de Suiza, el entrenador Murat Yakin tuvo que afrontar el compromiso con la baja de su máxima revelación y goleador, Johan Manzambi, descartado por una dolencia muscular padecida tras eliminar a Colombia por penales. Pese al planteo defensivo y el gran despliegue de su arquero Gregor Kobel, la jerarquía individual y el equilibrio colectivo de los campeones del mundo terminaron por quebrar la resistencia helvética, estirando la racha histórica en la que Suiza jamás ha podido derrotar a la Argentina.
Se viene Inglaterra en una semifinal apasionante
Sin tiempo para relajarse, la Selección argentina ya pone la mira en su próximo objetivo. Su rival en las semifinales será nada menos que Inglaterra, seleccionado que en el turno previo de este mismo sábado dejó en el camino a Noruega en el Hard Rock Stadium de Miami.
Este nuevo choque mundialista reeditará una de las rivalidades más intensas, culturales y apasionantes de la historia del deporte rey. Scaloni y sus dirigidos saben que están a solo dos pasos de la gloria eterna en este 2026, y el alma de este plantel demostró que está intacta para afrontar el desafío que se avecina.
