Cristina Kirchner reapareció en la Feria del Libro a través de un mensaje grabado.
En un evento cargado de mística militante y fuertes críticas al panorama político actual, la ex presidenta Cristina Kirchner se hizo presente de manera virtual en la Feria del Libro. El motivo fue la presentación de “El Balcón ilustrado”, una obra de Tomi Muller que retrata a través del arte el emblemático balcón de la calle San José 1111, en el barrio de Constitución, lugar donde la ex mandataria cumple la condena de prisión dictada por la Justicia.
Un símbolo político transformado en obra de arte
Mediante un mensaje grabado, la titular del Partido Justicialista nacional agradeció al autor por captar la esencia de lo que ese espacio físico representa para sus seguidores. “El libro es una verdadera maravilla que refleja este momento especial que no es mi vida personal sino de la vida política de todos. Pudo captar lo que significa ese balcón para tantísima gente”, reflexionó Cristina Kirchner ante una Sala Tulio Halperín Donghi que se encontraba colmada.
La ex presidenta destacó que en los trazos de Muller no solo hay técnica, sino también «arte, convicción, pasión y amor». El libro busca documentar las vigilias y el apoyo popular que se concentró frente a su domicilio tras los fallos judiciales y el intento de magnicidio ocurrido en 2022, transformando un escenario de conflicto en un hito de referencia para el kirchnerismo.
Duras críticas a la «moderación» dentro del peronismo
El panel de presentación, moderado por el diputado nacional Eduardo Valdés, no ahorró en definiciones políticas punzantes. Valdés aprovechó el estrado para lanzar una crítica directa hacia los sectores del peronismo federal que recientemente realizaron un acto en Parque Norte. Sin nombrarlos, cuestionó a figuras como Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos por intentar construir un movimiento “moderado” que evita mencionar a la ex presidenta.
“Me pusieron de moderador, pero lo último que quiero ser es moderado. Para moderación están los otros que arman actos pero no quieren nombrar las cosas por su nombre”, disparó Valdés, definiendo al libro como un acto de reparación histórica ante la persecución judicial. Por su parte, el periodista Víctor Hugo Morales calificó la obra como una «revancha artística» frente al uso de la tobillera electrónica, a la que definió como un hecho gratuitamente humillante.
El peronismo y la liturgia del balcón
La presentación contó también con las palabras de la cantante Dolores Solá, quien vinculó la situación actual de la ex mandataria con la tradición histórica del movimiento. “El renunciamiento de Evita, los balcones de Perón, el balcón de Cristina. El peronismo instaló el amor como categoría política”, señaló, recordando cómo el «drama» de la condena se transformó en una manifestación callejera festiva frente a San José 1111.
El autor, Tomi Muller, cerró el evento con una definición política tajante, asegurando que su obra fue diseñada para «proteger a Cristina del peor presidente de la historia argentina». El acto contó con la presencia de figuras centrales del núcleo duro kirchnerista, como Oscar Parrilli y Gregorio Dalbón, consolidando el evento como una de las paradas políticas más fuertes de la presente edición de la Feria del Libro.
