La apicultura argentina está atravesando un momento verdaderamente histórico en el mercado internacional
Durante el primer trimestre de este año, los envíos de miel al exterior registraron cifras récord que no se veían desde hace dos décadas, consolidando al sector como uno de los motores con mayor dinamismo y crecimiento de la economía nacional. El salto exponencial, impulsado por una mayor competitividad y rigurosos estándares de calidad, posiciona al país de manera inmejorable ante los consumidores globales más exigentes.
Cifras históricas y un crecimiento interanual sin precedentes
De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, elaborado sobre la base de los datos oficiales del INDEC, el arranque del año comercial rompió todos los moldes. En apenas tres meses, las exportaciones de miel generaron ingresos por un total de 74 millones de dólares, lo que representa un impactante incremento interanual del 93,3% en comparación con los 38,3 millones de dólares obtenidos en el mismo período del año pasado.
Este despegue en divisas estuvo firmemente respaldado por el volumen físico de los despachos. La Argentina pasó de exportar poco más de 16.200 toneladas a rozar las 30.000 toneladas en el trimestre, marcando una suba del 83,9% en volumen. Para coronar este gran escenario, el precio promedio internacional del producto local experimentó una revalorización del 5,1%, certificando el buen posicionamiento del sector a escala global.
Mercados consolidados, cupos completos y nuevos protocolos
En el desglose de los destinos internacionales, Estados Unidos se mantiene firmemente a la vanguardia como el principal comprador, concentrando el 66% del valor total de los envíos de la colmena argentina. Por su parte, el bloque de la Unión Europea retiene el segundo lugar con un 30% de participación. En este exigente territorio, el país ya completó el cupo trimestral del Acuerdo Interino de Comercio Mercosur-UE enviando 2.423 toneladas bajo certificación de cuota.
Para blindar y expandir esta competitividad basada en la excelencia, el Gobierno nacional oficializó la actualización del «Protocolo de calidad para la miel fraccionada argentina». Esta medida busca homogeneizar los estándares de la cadena apícola, facilitando que más productores diferencien su oferta como una estrategia clave para penetrar en mercados altamente selectivos que demandan calidad certificada en cada frasco.
