El presidente Javier Milei confirmó que las gestiones del canciller Pablo Quirno avanzaron y es altamente probable la visita del papa a la Argentina en noviembre.
El diseño de la agenda internacional de la Santa Sede y las relaciones bilaterales con la República Argentina registraron un avance político significativo. El presidente de la Nación, Javier Milei, confirmó de manera oficial que existen tratativas avanzadas para concretar el viaje apostólico del Sumo Pontífice a su tierra natal durante el tramo final del presente año.
En declaraciones periodísticas radiales, el jefe de Estado calificó como altamente probable el arribo del obispo de Roma a Buenos Aires, estimando que la histórica visita pastoral se materializaría a lo largo del mes de noviembre de 2026.
El titular del Poder Ejecutivo atribuyó de forma directa el acercamiento institucional y el destrabe de los protocolos diplomáticos a las gestiones coordinadas por el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, el canciller Pablo Quirno. De acuerdo con lo manifestado por el mandatario nacional, las misiones especiales enviadas a la ciudad de Roma permitieron unificar criterios y limar discrepancias técnicas, sentando las bases operativas para recibir al líder de la Iglesia católica universal.
Expectativa internacional ante la confirmación de la agenda vaticana
El pronunciamiento emitido por el presidente Milei representa una de las primeras precisiones de carácter oficial respecto de una de las giras internacionales que mayor nivel de especulaciones técnicas despertó tanto en los medios de prensa del Estado vaticano como en las agencias informativas globales.
Hasta el momento, el calendario formal de traslados pontificios para el corriente año no incorporaba escalas oficiales en el continente americano, priorizando itinerarios pastorales y misiones humanitarias focalizadas en diversas naciones de los continentes europeo y africano.
No obstante, operadores especializados en política eclesiástica señalan de manera extraoficial que el viaje proyectado para el mes de noviembre contemplaría un trazado binacional en la región de Sudamérica. Además de su arribo a la Argentina, las comitivas diplomáticas evalúan la inclusión de una estadía oficial del Vicario de Cristo en la República del Perú.
La elección de este destino guarda un fuerte componente de arraigo personal y pastoral para el actual Pontífice, quien se desempeñó durante extensos períodos de su vida consagrada como misionero de campo en territorio andino, ejerciendo el obispado en la diócesis de Chiclayo y habiendo adoptado formalmente la ciudadanía de ese país. Los ministerios de Seguridad y Relaciones Exteriores del ámbito local aguardan las confirmaciones del cuerpo de ceremonial del Vaticano para iniciar el diseño de los dispositivos de resguardo.
