No es nuevo que el Gobierno esté sumido en internas irremediables que abarcan a más de un sector del oficialismo. Las disputas cruzadas entre varios de los integrantes de la mesa política existen desde hace meses.
El quiebre en los vínculos internos es tal que los actores tienen más incentivos para exponerlos en el plano público que para procesarlos en privado. La convivencia interna llegó a un punto de saturación total. Pese a los conflictos recientes, el Presidente dejó en claro que sostiene a Santiago Caputo y a Martín Menem. Las huestes digitales dicen que no van a sacar el pie del acelerador.
Tres fases de la presidencia Milei: de Posse a la Mesa Política
Hay tres fases claramente identificables a lo largo de la presidencia de Javier Milei. La primera se dio al comienzo del Gobierno, cuando Nicolás Posse ofició como un controller absoluto de la gestión. Todo debía tener un doble chequeo, lo que ralentizó la dinámica del Gobierno y determinó su partida en mayo de 2024.
La segunda vino con el ascenso de Guillermo Francos como coordinador de los ministerios. En paralelo se constituyó el Triángulo de Hierro: Javier Milei en temas económicos, Karina Milei en el partido nacional y Santiago Caputo con el poder político informal al interior del Ejecutivo.
La tercera fase comenzó con la renuncia de Francos, el ascenso de Karina a través de Manuel Adorni y la creación de la Mesa Política. Es la era que podría estar terminando.
El quiebre entre caputismo y karinismo: una dinámica imposible
Una señal de crisis es que la Mesa Política no se pudo reunir esta semana producto de la metralla que se estaba generando entre Santiago Caputo y los primos Menem, así como la disputa entre Manuel Adorni y Patricia Bullrich. Si alguien se pelea con una persona del karinismo, termina enfrentándose de manera indirecta con Karina Milei.
En el bingo de las internas posibles que se podían dar, el cartón está casi lleno. Una dinámica prácticamente imposible. La tensión llega hasta asuntos tan inmateriales como el orgullo de un grupo.
El santiaguismo se siente liviano: «No vamos a frenar un carajo»
Las Fuerzas del Cielo confiesan que no van a seguir ocultando lo que les parezca mal. Saben que en el último año perdieron influencia en el armado de las listas y que el karinismo tuvo una fuerte avanzada. «Milei confía en Santiago y no lo echará porque tiene una simbiosis con él que no tiene prácticamente con nadie», razonan.
«Nos boludearon con el armado de las listas, con las decisiones en el Gobierno y además nos cancherean. ¿Te pensás que nos vamos a quedar callados? No vamos a frenar un carajo», explica una fuente en reserva. El santiaguismo está vendiendo caro su desplazamiento del Gobierno.
El karinismo: «Lo que queremos es que no se metan en la política»
Un integrante del círculo karinista opinó sobre qué debería pasar con el asesor Santiago Caputo: «Lo que queremos es que no se metan en la política. Cada vez que ellos se metieron se mandaron cagadas». Afirman que no tienen intenciones de pedir su remoción, pero ven con inquietud que las huestes digitales no hayan levantado el pie del acelerador.
«El pibe hizo de una cuenta anónima de 70 seguidores una cuestión de Estado. Tiene una tropa de usuarios que insultan la forma de conducción de Karina. No lo están cuidando al Presidente», explica una persona de extrema confianza de la hermana del mandatario.
Milei, el mediador: lo defiende a Menem y trata a Caputo como un hermano
Tres miembros de alta relevancia en el Gobierno confesaron que Milei no tiene intenciones de avanzar con cambios en la dinámica interna. Al día de hoy, es el principal mediador de todas las partes. Lo más probable es que la incomodidad entre ambos sectores se mantenga y que no se diagrame otro esquema político en el corto plazo.
En el santiaguismo afirman que Milei sabe que la cuenta anónima es de Menem pero que lo defendió para evitar reclamos del karinismo. Desde las filas del karinismo aseguran que Milei está furioso porque las cuentas digitales no cesan con el internismo en público. Mientras tanto, la interna sigue y el cartón del bingo está casi lleno.
