Las principales organizaciones vinculadas al comercio exterior, la producción agroindustrial y la actividad portuaria de la República Argentina manifestaron su respaldo formal tras la firma del nuevo contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal de la Hidrovía Paraná-Paraguay.
Las corporaciones privadas coincidieron en que la finalización del proceso de licitación pública aporta certidumbre técnica y operativa al corredor fluvial por donde se despacha la mayor parte de las exportaciones del país.
Consenso sectorial y significación institucional
El posicionamiento estratégico quedó plasmado en una declaración conjunta suscripta por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (CAPyM).
Los representantes empresarios evaluaron el impacto de la medida en el mediano plazo y remarcaron la trascendencia histórica de la adjudicación, considerando el tiempo transcurrido desde la última estructuración del sistema de dragado y balizamiento. “A 31 años de la última licitación de la Vía Navegable Troncal, la suscripción del nuevo contrato constituye un hito relevante para el sistema logístico nacional y para la principal vía de salida de la producción argentina al mundo”, señalaron en el documento.
Asimismo, las entidades destacaron la metodología implementada por el Poder Ejecutivo nacional para la confección de los pliegos y las condiciones contractuales. Al respecto, indicaron que “las instancias de participación e intercambio desarrolladas durante el proceso” sirvieron para integrar visiones técnicas de las terminales portuarias y los usuarios de la ruta fluvial, un factor que ayudó a consolidar “la transparencia, la previsibilidad y la solidez institucional del procedimiento”.
Proyecciones, inversiones y reclamos impositivos
Para los firmantes, el diseño del nuevo vínculo jurídico con el operador privado abre perspectivas de optimización de calados y modernización tecnológica, lo que define “el consecuente inicio de una nueva etapa” para el transporte hidroviario regional. Tras la firma, las cámaras sectoriales expresaron su disposición a mantener la articulación en mesas técnicas de diálogo para supervisar la ejecución de las obras y los esquemas tarifarios de los peajes.
No obstante los avales al cierre de la licitación, la dirigencia agroexportadora incluyó en el temario una serie de reformas estructurales que consideran urgentes para mitigar los costos logísticos locales. El sector privado enfatizó en “la necesidad de avanzar en la eliminación de factores que alteren a la actividad que representan —como el Impuesto al Valor Agregado— y en la puesta en funcionamiento del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal”.
De acuerdo con las cámaras del sector, la activación de dicho ente de control estatal resultará fundamental de cara al futuro de la hidrovía, ya que “será clave para acompañar la implementación del contrato, el desarrollo de las obras comprometidas, la calidad del servicio, la evolución tarifaria, la gestión ambiental y la mejora continua de la Vía Navegable Troncal”.
