Un informe del Banco Provincia revela cómo la crisis licuó el poder de compra
El pago de impuestos y servicios subió con fuerza, mientras que los usuarios de Cuenta DNI fraccionan tickets para estirar las promociones y se refugian en comercios de cercanía.
La canasta básica en caída libre
El consumo en la provincia de Buenos Aires y el país continúa mostrando signos de un profundo deterioro estructural. Según el último relevamiento de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, el gasto real de los consumidores en supermercados y alimentos experimentó una contracción superior al 20% en términos interanuales. Por el contrario, y reflejando el fuerte peso tarifario en los hogares, el pago de impuestos y servicios fijos evidenció un incremento de similar magnitud.
El reporte financiero destaca que el rubro alimentario «resultó el más castigado» de la economía doméstica. En un análisis a mediano plazo, el consumo en grandes superficies y almacenes registró una alarmante pérdida de participación sobre el presupuesto total de las familias en los últimos 29 meses, reduciendo su incidencia en 15 puntos porcentuales.
Tarjetas a la baja y el ingenio para estirar Cuenta DNI
Las transacciones globales de los clientes bancarios —que contemplan el uso de tarjetas de crédito, débito y la billetera digital Cuenta DNI— sufrieron una caída generalizada del 5,6% interanual durante el mes de junio. Si bien el índice se acopla a las preocupantes mediciones recabadas por la CAME y la consultora SCENTIA, los analistas divisaron un leve y marginal repunte en la comparación frente a abril.
Ante la falta de liquidez, los hábitos de compra mutaron de forma drástica, dando lugar a nuevas estrategias de supervivencia económica:
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Refugio en los almacenes de barrio: Se detectó una fuerte migración hacia los comercios de cercanía y kioscos tradicionales, principalmente en los estratos sociales de menores recursos. Los sectores vulnerables intensificaron la práctica de visitar repetidas veces el almacén barrial para «calzar» las compras del día a día con el dinero que van teniendo disponible en el momento.
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Fraccionamiento de tickets en caja: Ante las compras de «menor cuantía», los clientes comenzaron a solicitar activamente en las líneas de cajas dividir el ticket de compra final. De esta manera, logran eludir los topes de reintegro semanales impuestos por las promociones bancarias y los beneficios gubernamentales.
Rubros postergados y el consumo sin motores
En este complejo marco recesivo, los sectores vinculados a la indumentaria, electrodomésticos, informática y juguetería se mantienen congelados en zona de contracción severa, al ser catalogados por la población como «consumos postergables». El único canal comercial presencial que sostiene un registro positivo es el comercio electrónico (e-commerce), aunque su evolución todavía resulta insuficiente para revertir la tendencia general a la baja del comercio tradicional en locales físicos.
Asimismo, los analistas de la entidad bancaria identificaron una expansión estacional en el rubro de servicios de televisión e internet, impulsada de manera directa por el comienzo del Mundial de Fútbol 2026. No obstante, advierten que el impacto económico de la Copa del Mundo no ha sido tan contundente ni ha traccionado las ventas como sucedió en la edición de 2022.
El informe concluye con una perspectiva compleja para los próximos meses: el consumo interno muestra una evolución carente de un empuje propio para regresar a los niveles previos al año 2023, condicionado por un mercado donde el peso de los gastos mensuales fijos en servicios sigue ganándole terreno a la compra de comida.
