El presidente Javier Milei participará este lunes del tradicional Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en un contexto atravesado por fuertes tensiones dentro de su propio espacio político.
El mandatario asistirá a la ceremonia religiosa acompañado por todo su Gabinete, en lo que se interpreta como un intento de mostrar cohesión interna, pese a los conflictos que persisten en su círculo más cercano.
La actividad comenzará a las 10 y estará encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva.
Expectativa por la “foto política” y las señales internas
Además de los ministros, se espera la presencia del asesor Santiago Caputo y del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dos figuras clave en la interna oficialista.
La posibilidad de una imagen conjunta entre los principales referentes genera expectativa, en medio de versiones cruzadas y acusaciones dentro del espacio. Aunque desde el entorno presidencial buscan bajar la tensión, sectores internos aseguran que el conflicto sigue abierto.
Incluso, referentes del denominado espacio “Fuerzas del Cielo” sostienen que existen diferencias profundas y deslizan cuestionamientos sobre el rol de algunos dirigentes cercanos al poder.
La Iglesia, el mensaje y la situación social
El Tedeum también será una instancia clave en la relación entre el Gobierno y la Iglesia. La homilía estará a cargo de García Cuerva, quien en los últimos días dejó entrever posibles críticas al clima político y social.
En Casa Rosada no descartan un mensaje firme, aunque consideran que también debería contemplar datos económicos recientes, como la reducción de la pobreza informada por el INDEC, que marcó un 28,2% en el segundo semestre de 2025, casi diez puntos menos que el año anterior.
Sin embargo, desde la Iglesia, el presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, advirtió sobre el deterioro económico en sectores de clase media y el impacto sostenido de la crisis.
Ausencia de Villarruel y señales de conflicto
Uno de los datos más llamativos es la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue invitada al evento, según confirmaron desde su entorno.
El distanciamiento entre ambos viene desde hace meses y tuvo episodios públicos, como cuando el propio Presidente evitó saludarla en un acto oficial y la calificó de “traidora”.
Cómo será la ceremonia oficial
El protocolo prevé que el Gabinete se reúna en Casa Rosada y camine hasta la Catedral. Luego del Tedeum, los funcionarios participarán del acto frente al Cabildo, donde se entonará el Himno Nacional interpretado por la Fanfarria Militar “Alto Perú”.
Finalmente, el Presidente encabezará una reunión de equipo en la Casa de Gobierno, en medio de la interna que atraviesa al denominado “Triángulo de Hierro”.
En un clima político tenso, el Tedeum del 25 de Mayo se convierte en mucho más que una ceremonia religiosa: será una postal clave para medir el estado real del oficialismo y sus tensiones internas.
