El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que la mayoría de la población aún no percibe mejoras directas en su economía cotidiana tras las medidas oficiales implementadas.
A pesar de este diagnóstico, el funcionario descartó la aplicación de estímulos estatales al consumo y ratificó que el crecimiento será impulsado por el sector privado y el financiamiento.
Equilibrio macroeconómico y el impacto en el bolsillo
Tras la presentación del programa financiero para el período 2026-2027, el segundo del ministro Luis Caputo evaluó la marcha del plan oficial. Si bien sostuvo que la economía argentina alcanzó un «equilibrio absolutamente robusto», admitió que la estabilidad macroeconómica todavía debe trasladarse con mayor fuerza a los ciudadanos.
En declaraciones a la TV Pública, el funcionario explicó el escenario actual del plan de estabilización: “Mucha gente todavía no lo siente, mucha gente todavía no percibe, no recibe los beneficios, pero está todo cuajando para que se empiece a sentir de manera más intensa”.
Con la mirada puesta en el mediano plazo, Daza descartó de forma tajante la posibilidad de implementar un “plan platita” o apelar a políticas fiscales populistas para incentivar el consumo en el circuito comercial de cara a los próximos turnos electorales. La estrategia de la conducción económica radica en que la reactivación surja de la inversión privada y de la expansión del crédito bancario.
José Luis Daza examina los desafíos económicos que enfrenta el país en el corto y mediano plazo, evalúa el trabajo realizado hasta el momento y comparte su mirada sobre las perspectivas para la Argentina.
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— TVP (@TV_Publica) July 9, 2026
Las barreras del crédito y el financiamiento externo
El acceso a las líneas de financiamiento locales todavía encuentra límites severos para empresas y particulares. El viceministro señaló que la fuerte carga impositiva actual convierte al crédito en algo «inaccesible o impagable» para una parte importante de la sociedad, a lo que se suman tasas de interés de referencia que se ubican entre el 60% y el 70% por la cautela del sector bancario. No obstante, el Palacio de Hacienda destacó como indicador positivo un incremento del 1,9% mensual en los préstamos de corto plazo para el segmento corporativo.
En el plano internacional, las autoridades confirmaron negociaciones avanzadas con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) junto a otros organismos multilaterales para concretar un desembolso de 1.100 millones de dólares. Esta estrategia busca mejorar las condiciones financieras del país y recuperar el «grado de inversión» en los mercados globales, una calificación que, según proyecciones oficiales, generaría un ahorro estimado en 2.000 millones de dólares anuales en el pago de intereses de la deuda soberana.
De cara a los comicios presidenciales de 2027, el equipo económico confía en romper con los ciclos históricos de volatilidad e inestabilidad cambiaria. Según el análisis de Daza, las variables fundamentales del país llegarán con una solidez inédita en las últimas cuatro décadas, respaldadas por la continuidad del superávit fiscal, el equilibrio externo y un sistema bancario consolidado.
