En declaraciones radiales, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, abordó la controversia en torno a los criterios de organización para las exequias públicas del músico Carlos «Indio» Solari.
La funcionaria calificó este martes como “ridículo” pensar que el Gobierno nacional negó el Congreso para el velatorio de Carlos “Indio” Solari por un «criterio ideológico», y sostuvo que debido a la enorme cantidad de gente que se preveía, no podía hacerse en “ningún espacio totalmente cerrado o con ingresos complejos”.
En diálogo con Radio Rivadavia, la titular de la cartera de Seguridad desestimó de manera tajante las versiones de sesgo político en la toma de decisiones logísticas:
“Pensar que tuvimos un criterio ideológico es totalmente ridículo, no tiene absolutamente nada que ver”
Coordinación logística y evaluación del operativo en Avellaneda
Monteoliva consideró que el hecho de que la despedida de Solari “haya terminado sin ningún incidente es satisfactorio”, y señaló: “estuvo muy bien organizado y realmente creo que fue el lugar apropiado para congregar tantas personas”. Al ponderar los requerimientos de seguridad para un evento de tal magnitud, la ministra precisó los motivos por los cuales se descartaron las sedes institucionales tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires:
“Todos sabíamos que iba a ser algo significativo en cuanto al público que podía asistir, y no podía hacerse ni el Congreso ni en la Casa Rosada. Me atrevería a decir que no podía hacerse en ningún espacio totalmente cerrado y con ingresos complejos”
Asimismo, la funcionaria nacional explicó que desde el Gobierno “propusimos Tecnópolis”, para realizar la despedida pública de Solari, “pensando en los accesos”, pero recalcó que “lo importante es que salió todo bien”.
Política fronteriza y ordenamiento de los flujos migratorios
Por otra parte, en el marco de la agenda de control fronterizo, Monteoliva afirmó que desde noviembre último se procedió a expulsar a «unos 14.000 ciudadanos extranjeros» por diferentes irregularidades, y dijo que el Gobierno desarrolla «una política de endurecimiento de nuestras fronteras», porque es un tema que forma parte de la «seguridad nacional».
La ministra explicó que el escenario regional demanda una actualización de los mecanismos de fiscalización del Estado debido a cambios en la dinámica de movilidad humana: “hay una reconfiguración de las migraciones, hoy los movimientos migratorios están orientados hacia países de ingresos medios y esto nos impone la necesidad de imponer controles migratorios”.
Al cerrar su intervención sobre la materia, delimitó conceptualmente el alcance de las medidas de control adoptadas por el Poder Ejecutivo:
“En ningún momento estamos criminalizando la migración, no es ese el concepto, pero sí sabemos que, si no hay un orden migratorio y si no hay un refuerzo del control fronterizo, eso genera problemas a la seguridad nacional”
