La tragedia volvió a golpear a la actividad pesquera de la región y desató un nivel de alerta máximo entre las entidades gremiales que representan a los trabajadores del mar.
El reciente fallecimiento de un operario a bordo de un buque comercial sacó a la luz una estadística alarmante sobre las condiciones extremas y los riesgos letales que enfrenta el sector durante la actual temporada de captura.
El delegado zonal del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) de la seccional Puerto Madryn, César Zapata, fue el encargado de dimensionar la gravedad del panorama que atraviesa la flota tras confirmar la seguidilla de hechos fatales:
«Se murieron tres marineros en menos de un mes frente a las costas del Chubut», advirtió el dirigente sindical en diálogo con LU 20.
Zapata explicó que la sucesión de accidentes expone la crudeza del oficio y confirmó que la comunidad portuaria aguardaba con profundo dolor la llegada a tierra firme del cuerpo del último compañero fallecido para acompañar a su familia.
La caída en alta mar y un operativo masivo
El caso más reciente ocurrió el 23 de julio y tuvo como víctima a Haldi Eduardo Morales, de 50 años. El trabajador perdió la vida tras caer accidentalmente a las aguas durante una serie de maniobras operativas a bordo del buque pesquero Cabo Vírgenes, embarcación perteneciente a la firma Red Chamber Argentina que se encontraba navegando a unas 60 millas náuticas de Puerto Madryn.
La emergencia desató un operativo de búsqueda contrarreloj de una magnitud inédita en la zona. Las comunicaciones de urgencia movilizaron de inmediato a unas cuarenta embarcaciones civiles que operaban en las cercanías para intentar rescatar al marinero, aunque el desenlace fue el peor y su cuerpo fue hallado sin vida horas más tarde por la tripulación del pesquero Magdalena.
Falla cardíaca y temporal en el Atlántico Sur
Apenas cuatro días antes del incidente de Morales, la tragedia ya había enlutado a la flota pesquera. El 19 de julio se confirmó el deceso de Gustavo Ortiz, de 37 años, quien se encontraba a bordo del buque Mar Esmeralda, a 70 millas de Puerto Madryn. La autopsia legal posterior certificó que el marinero sufrió una descompensación terminal derivada de una falla cardíaca aguda no traumática.
La seguidilla fatal había comenzado el 30 de junio con la desaparición de Juan Carlos Gutiérrez, de 46 años. El trabajador cayó al agua desde el buque congelador Luca Mario en medio de un violento temporal marítimo mientras la embarcación operaba a la altura de Puerto Deseado, en aguas contiguas a la provincia de Santa Cruz.
El hecho activó los protocolos de emergencia del gremio en Chubut y mantuvo en vilo a los puertos de la región durante una semana completa, hasta que la Prefectura Naval Argentina dio por concluido el operativo de rastreo sin arrojar resultados positivos.
