Un monumental vuelco estructural en el mapa de los servicios públicos nacionales sacude las esferas del sector energético local en este invierno de 2026.
Bajo una estrategia de reforma estatal acelerada, el Gobierno dio un paso definitivo en la venta de activos públicos estratégicos. La sorpresiva decisión política de ceder la infraestructura clave a consorcios con fuertes espaldas financieras locales e internacionales reconfigurará de forma inmediata la administración y el flujo de los fondos públicos, abriendo una era de control corporativo sobre servicios esenciales para millones de usuarios.
La operación de desestatización recibió la luz verde institucional definitiva en las primeras horas de la jornada. Tal como se oficializó reglamentariamente, Privatizaciones: Edison y Genneia toman el control de Transener en una de las operaciones financieras más cuantiosas del año. Según los documentos publicados en el Boletín Oficial, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) autorizó de manera formal a la compañía estatal Energía Argentina S.A. (ENARSA) a transferir la totalidad de su participación en la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (CITELEC), marcando un hito en el esquema de servicios regulados.
Millonaria licitación para el control de la alta tensión
La histórica transferencia bursátil se selló mediante la firma de la Resolución 130/2026 del ENReGE, cerrando un proceso de licitación pública encuadrado bajo los rigurosos lineamientos de reforma del Estado de las Leyes 23.696 y 27.742. La venta se adjudicó formalmente por un monto total exacto de US$ 356.174.811,78. Las firmas ganadoras canalizaron la multimillonaria compra a través de la firma Transmisión Eléctrica Sociedad Anónima (TESA), una firma constituida de forma específica para este proceso por las compañías Edison Transmisión (perteneciente al conglomerado controlado por Edison Holding) y Genneia (empresa de capitales argentinos líder en el segmento de generación de energías renovables), asociadas en partes iguales.
El paquete accionario adjudicado comprende el 50% del capital social total de CITELEC. Esta sociedad es de una importancia estratégica supina para el país, ya que ejerce el control directo sobre Transener S.A. y sobre la Empresa de Transporte de Energía Eléctrica por Distribución Troncal de la Provincia de Buenos Aires (TRANSBA), controlando la red de transporte eléctrico en alta tensión de la Argentina. Cabe destacar que el 50% restante de la firma continuará en manos del grupo privado Pampa Energía.
El aval del ENReGE y los tres límites para evitar abusos
La operación comercial encendió intensos debates en el sector técnico debido a que los nuevos compradores ya poseen activos en los segmentos de generación y distribución eléctrica. No obstante, el directorio del organismo regulador dictaminó que la transferencia no configura una transgresión a las restricciones de integración vertical y horizontal previstas en la Ley N° 24.065. El dictamen oficial argumentó que la tenencia compartida no otorga la condición de «accionista mayoritario» o controlante unilateral a ninguna de las partes.
A fin de garantizar la transparencia y neutralidad frente a los consumidores del sistema de alta tensión, el organismo destacó que cualquier potencial abuso de poder por parte de las firmas privadas quedará mitigado de forma obligatoria bajo tres ejes regulatorios fundamentales:
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Libre acceso: La exigencia ineludible de permitir el uso indiscriminado de toda la capacidad de transporte a terceros prestadores.
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Tarifas reguladas: La remuneración económica de la transportista será determinada con exclusividad por el ENReGE, impidiendo la aplicación de cargos discriminatorios.
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Ampliaciones controladas: La transportista tiene prohibido extender su red de forma discrecional; toda obra requerirá de forma obligatoria de una audiencia pública previa y aprobación del Estado nacional.
