El PRO endureció de forma drástica su postura frente al oficialismo tras la sesión frustrada en la Cámara de Diputados.
A través de un severo comunicado oficial, el partido fundado por Mauricio Macri ratificó que el jefe de Gabinete ha perdido el respaldo político del espacio y exigió su apartamiento del Ejecutivo, marcando una clara distancia de la estrategia de la Casa Rosada para sostener al ministro coordinador.

A pesar de la fuerte exigencia, el bloque parlamentario justificó su decisión de no haber aportado al quórum de este martes, argumentando que el debate técnico ya se encuentra encauzado en los canales correspondientes sin necesidad de plegarse a las estrategias de la oposición dura.
“Nuestra posición fue coherente de principio a fin. Primero pedimos explicaciones y una vez conocidas, entendimos que Manuel Adorni no puede seguir en el cargo”, sentenciaron las autoridades del partido.
La estrategia parlamentaria: debate en comisiones y rechazo al kirchnerismo
La conducción del PRO detalló que la sesión especial convocada por los bloques opositores carecía de utilidad práctica real, ya que el tratamiento de los expedientes contra el jefe de ministros se había garantizado previamente. El espacio amarillo precisó la mecánica interna de las negociaciones parlamentarias de la siguiente manera:
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Activación de la comisión: “En el Congreso el PRO impulsó la apertura de la comisión para emitir dictamen y avanzar con el tratamiento de los proyectos presentados. Ese objetivo se alcanzó antes de la sesión, por lo que el quórum ya no era necesario para garantizar que el tema siguiera su curso institucional”, fundamentó la bancada.
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Definición del cambio: El documento partidario subrayó el perfil que buscan proyectar en esta etapa: “Estamos comprometidos con el cambio y con una forma de hacer política basada en la responsabilidad y la coherencia”.
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Freno al show mediático: “La sesión de hoy no buscaba remover a Adorni: su único objetivo era forzar a la Comisión de Asuntos Constitucionales a tratar los expedientes de interpelación, censura y remoción”, insistieron, añadiendo que “no nos sumamos a operaciones del kirchnerismo y sectores que prefieren el show mediático al resultado concreto”.
La estructura macrista defendió el logro de haber unificado posiciones junto a la Unión Cívica Radical (UCR) y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) para fijar el martes 30 de junio como la fecha formal de debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Con esta convocatoria asegurada, desde el espacio insistieron en que “la sesión quedó sin objeto” y que “fue el PRO, junto al resto del interbloque Fuerza del Cambio, quien logró que esa comisión se convocara por su propia iniciativa”.
Traslado del conflicto al Senado de la Nación
La ofensiva política del PRO no se limitará a la Cámara Baja. El partido adelantó que trasladará el reclamo al Senado, aunque bajo condicionamientos estrictos para evitar confluir en una misma agenda con el principal bloque opositor.
“Desde el Senado vamos a pedir la interpelación pero no vamos a hacerle el juego a los kirchneristas, que parecen haber descubierto la corrupción recién en 2026 y solo se indignan cuando les conviene políticamente. Nuestro compromiso es con las instituciones y con defender el cambio con seriedad”, concluyó el documento.
Paralelamente, la bancada liderada por Cristian Ritondo difundió una aclaración técnica sobre el funcionamiento legislativo para justificar su postura en el recinto, explicando que el objetivo de la oposición era forzar una herramienta denominada «emplazamiento». “La sesión de hoy NO era para remover a Adorni de su cargo. Eso es un proceso completamente distinto, mucho más largo y complejo», puntualizaron, ratificando que el avance contra el funcionario continuará exclusivamente mediante los carriles reglamentarios ya pautados.
