Un verdadero terremoto judicial sacude las estructuras del poder económico y político de la Argentina.
El multimillonario empresario farmacéutico Hugo Sigman, titular del laboratorio mAbxience y un hombre históricamente ligado al fallecido exministro Ginés González García, se sentará este lunes en el banquillo de los acusados. La Justicia federal busca desentrañar el entramado secreto detrás de las polémicas decisiones de Estado adoptadas durante la emergencia sanitaria de la pandemia.
La citación formal a los tribunales de Retiro promete ser el inicio de una serie de revelaciones explosivas. El sospechoso pretendía eludir la fecha inicial pactada para mayo, pero la Justicia fijó el límite definitivo confirmando que Hugo Sigman declara este lunes ante Ariel Lijo por la causa de las vacunas contra el Covid para responder por presuntas contrataciones espurias que costaron millones y vidas.
El plan deliberado para favorecer a Sigman y el rechazo a Pfizer
La causa, que se tramita bajo la rigurosa mirada del juez Ariel Lijo, tiene como objetivo central determinar si existió un plan deliberado y sistemático del gobierno de Alberto Fernández para beneficiar intereses económicos privados en perjuicio de la salud pública. La investigación penal no solo cercó a Sigman, sino que mantiene imputados a exaltos funcionarios de la gestión anterior, incluida de manera directa la exministra de Salud, Carla Vizzotti.
La acusación formal impulsada por el fiscal Carlos Stornelli es demoledora: sostiene que el Gobierno nacional rechazó de manera insólita una propuesta inicial de la empresa Pfizer en agosto de 2020, la cual garantizaba la entrega inmediata de más de 13 millones de dosis para los argentinos. En su lugar, el Poder Ejecutivo congeló esa alternativa para avanzar a paso firme con la firma de contratos sospechosos con AstraZeneca, Sputnik V y Sinopharm, suscriptos el 6 de noviembre de 2020, el 9 de diciembre de 2020 y el 10 de febrero de 2021, respectivamente. Esta maniobra retrasó las entregas hasta marzo y abril de 2021, costando meses de desprotección sanitaria.
Papeles ocultos en el GEDO y el sospechoso nexo de la Fundación Mundo Sano
Para la fiscalía, el ocultamiento de información fue clave. Stornelli constató que los expedientes de Pfizer fueron administrados de forma caótica y escondidos deliberadamente dentro del sistema electrónico de Gestión Documental Electrónica (GEDO), deambulando por despachos oficiales sin justificación técnica alguna. En medio de esta telaraña, Hugo Sigman aparece como el presunto denominador común de toda la red investigada.
La Justicia descubrió un nexo societario letal: Sonia Tarragona, quien actuó como la principal negociadora del Estado frente a Pfizer, se desempeñó como directora general de la Fundación Mundo Sano entre 2008 y 2013. ¿El detalle escandaloso? Dicha fundación es presidida por Silvia Gold, nada menos que la esposa de Hugo Sigman. Este lunes en Comodoro Py, el magnate farmacéutico tendrá la última oportunidad de contestar el requerimiento fiscal o llamarse al silencio ante un país que exige transparencia.
