En el marco del endurecimiento del conflicto diplomático con Brasil, el Gobierno nacional cruzó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y lo acusó de inmiscuirse en la política interna argentina durante su visita a la exmandataria Cristina Kirchner en 2025, quien cumple prisión domiciliaria en su departamento del barrio de Constitución por la causa Vialidad.
La postura oficial de la Casa Rosada se conoció tras la decisión del país vecino de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. La medida diplomática de Brasilia fue en respuesta a los dichos de Javier Milei durante el lanzamiento de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro en San Pablo.
El descargo del Ejecutivo y las acusaciones de intromisión
A través de la cuenta de X de la Oficina de Respuesta Oficial, el Poder Ejecutivo salió al cruce de los cuestionamientos y recordó la presencia del mandatario brasileño en territorio nacional antes de las elecciones legislativas del año pasado:
“Memoria: Lula vino a la Argentina en 2025 a dos meses de las elecciones legislativas a respaldar a Cristina Kirchner: En julio de 2025, a dos meses de las elecciones legislativas en Argentina, Lula aterrizó en el país, evitó cualquier encuentro con el Presidente Milei y se fue directo a visitar y a abrazar a la condenada expresidente Cristina Kirchner. Una visita que funcionó como una clara intromisión en los asuntos políticos internos, a lo que se sumaron nefastos comentarios de desprecio por parte del Presidente brasileño hacia las instituciones y el Poder Judicial argentino”, publicaron desde el canal oficial.
En el mismo texto, la Casa Rosada señaló la disparidad de criterios en las resoluciones judiciales de ambos países frente a las visitas institucionales:
“Un Poder Judicial que, dicho sea de paso, permitió la visita, mientras que la Justicia brasileña impidió que Javier Milei visitara a su amigo, Jair Bolsonaro”, remarcaron desde el área oficial.
Asimismo, la publicación repasó declaraciones anteriores de funcionarios del gobierno brasileño dirigidas hacia la figura de Milei:
“En esa misma época, el propio Lula se permitió decir que Milei ‘dijo muchas bobadas’ y ‘estupideces’. Tiempo después, mandó a la persona más importante de su Gabinete, el Secretario General de la Presidencia, Guilherme Boulos, a atacar a Milei, tildándolo vilmente de ‘imbécil’, ‘el presidente más rechazado de América Latina’ y ‘la cara de la extrema derecha: estupidez y prejuicio’. Hasta el exvocero de Lula, Paulo Pimenta, llegó a tildar a nuestro Presidente de ‘criminal’”, señalaron.
Antecedentes electorales y cruces legislativos
En otro tramo del comunicado, el Gobierno ligó la controversia actual a la campaña presidencial de 2023, sosteniendo que existió asesoramiento por parte del Partido de los Trabajadores (PT) hacia el espacio del entonces candidato Sergio Massa:
“Tres años antes, en 2023, Lula ya había movido los hilos intentando interferir de forma directa en nuestro país. Después de las PASO, mandó un equipo de consultores brasileños ligados al PT a asistir la campaña de Sergio Massa, que había quedado tercero. Su trabajo fue claro: campaña negativa, inflar el miedo y tratar de frenar el avance de Milei”, indicaron.
El pronunciamiento oficial surgió como respuesta directa a los cuestionamientos del diputado nacional de Provincias Unidas, Pablo Juliano, quien había criticado al canciller Pablo Quirno sosteniendo que Milei utilizó su rol institucional para insultar al presidente del principal socio comercial de la Argentina.
Frente a la crítica del legislador, la Oficina de Respuesta Oficial instó a no alinearse con sectores externos:
“No se ponga del lado de los operadores que cruzan la frontera hacia nuestro país a sembrar pánico. Esa es la forma en que la extrema izquierda suele moverse cuando no puede imponer su relato: desde las sombras, con patotas y atacando a nuestras instituciones. Son los mismos que se llenan la boca de ‘democracia’ mientras intentan torcer elecciones ajenas, critican nuestro sistema judicial y destruyen a cualquiera que se les oponga”, concluyeron desde el Gobierno.
