Una feroz interna política estalló en el seno del arco oficialista y sus aliados más cercanos, amenazando con quebrar la paz legislativa.
Los cuestionamientos al patrimonio oculto del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumaron este domingo un capítulo de extrema hostilidad que proviene, inesperadamente, desde las filas del PRO. Los polémicos argumentos del funcionario nacional para justificar su millonaria fortuna en criptomonedas no hicieron más que avivar un incendio que el Poder Ejecutivo intenta apagar desesperadamente, transformando lo que era una sospecha técnica en una crisis política terminal que salpica la credibilidad de toda la administración pública.
La virulenta reacción de los sectores aliados expone un quiebre total en la paciencia de la dirigencia política en este invierno de 2026. El malestar es tan profundo que ya se reclama abiertamente el desplazamiento inmediato del vocero presidencial. De acuerdo con las declaraciones radiales recolectadas por este medio de prensa, la permanencia del funcionario comenzó a sabotear los propios logros económicos de la gestión de Javier Milei.
«Toma de boludos a los argentinos»: los secretos técnicos de la Blockchain que acorralan al funcionario
El encargado de detonar la interna fue el legislador porteño Darío Nieto, quien desarmó punto por punto el relato del jefe de ministros sobre sus inversiones en Bitcoin, asegurando de forma tajante que la versión oficial es imposible de sostener desde el plano técnico. «No le creo», sentenció Nieto, un reconocido conocedor del ecosistema cripto. El dirigente macrista detalló que si bien la blockchain funciona como un gran libro contable público, transparente y auditable donde queda registrada cada transacción, resulta inviable comprobar la identidad detrás de una billetera digital o wallet a menos que el usuario lo demuestre, lo que derriba las coartadas improvisadas por el entorno de Adorni.
Nieto fue letal al analizar el contexto temporal de los fondos declarados. Explicó que en el año 2014 la comunidad Bitcoin en Argentina era un nicho diminuto de investigadores y tecnólogos, una apuesta de riesgo extremo alejada de los canales tradicionales de inversión masiva. El legislador disparó con dureza: «El mayor problema es que toma de boludos a los argentinos. No es que mintió una vez, mintió varias veces. Primero dijo que estaba todo en regla, después en el Congreso dijo lo mismo y luego aparece otra explicación distinta». Al no haber formado jamás parte de esta comunidad especializada, su relato carece de sustento para los expertos del sector.
El PRO le suelta la mano al Gobierno: «Debería dar un paso al costado»
Las sucesivas contradicciones patrimoniales terminaron canibalizando la agenda del Gobierno. El legislador de la Ciudad advirtió con preocupación que la polémica desplazó por completo las buenas noticias económicas de la semana, tales como la baja de la inflación, el desplome del riesgo país y la mejora en la calificación crediticia de la Argentina. «Cuando una persona está por encima del rumbo de un país, hay algo que está mal. Mintió, debería dar un paso al costado», reclamó Nieto exigiendo que el Presidente lo remueva o que el propio Adorni presente su renuncia antes de que el escándalo derive en una caótica interpelación en el Congreso.
Esta toma de distancia del PRO marca una línea roja respecto del acompañamiento ciego a la Casa Rosada. Si bien Nieto recordó que su espacio respaldó la Ley Bases, la reforma penal juvenil y el rumbo macroeconómico general, aclaró que esto no los priva de señalar los hechos de corrupción o falta de transparencia. En sintonía con las directivas de Mauricio Macri, concluyó que la fuerza amarilla mantendrá una postura coherente: acompañar lo que está bien y denunciar lo que está mal, poniendo los niveles de responsabilidad institucional y la transparencia por encima de cualquier alianza electoral o proyecto personal.
