Despedida histórica: estiman un millón de personas en el velatorio del Indio Solari.
La despedida de Carlos «Indio» Solari en el Polideportivo Municipal José María Gatica, en Villa Domínico, ha superado todas las expectativas. Con un flujo constante de aproximadamente 15.000 personas por hora, la organización estima que la cifra total de concurrentes podría alcanzar el millón de fanáticos, consolidando este evento como uno de los homenajes populares más masivos de la historia argentina.
Detalles de una jornada incesante
Ante la magnitud de la concurrencia, las fuentes del entorno del artista confirmaron que el velorio permanecerá abierto «hasta que entren todos», y no se descarta que la despedida se extienda por un día adicional para garantizar que cada seguidor pueda acceder a la capilla ardiente.
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Logística y seguridad: El personal de seguridad a cargo del predio ha solicitado a los asistentes que eviten dejar más ofrendas (flores, camisetas, banderas), dado que el espacio físico disponible alrededor del féretro se encuentra prácticamente colmado.
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Gestión oficial: El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien se manifestó profundamente conmovido y como «un ricotero más», supervisa las medidas para garantizar que el desarrollo de la despedida se mantenga ordenado, especialmente tras conocerse que la Nación declinó la posibilidad de realizar el funeral en el Congreso de la Nación.
El mensaje de la familia
La familia del Indio ha mantenido un canal de comunicación constante con los seguidores, agradeciendo el acompañamiento y solicitando que el clima de respeto prevalezca hasta el final. «La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno», expresaron en un comunicado oficial, destacando cómo los fanáticos han transformado el dolor en una manifestación de lealtad y afecto ininterrumpido.
Las filas, que se extienden por varias cuadras desde la madrugada, reflejan el impacto cultural del líder de Los Redondos, quien falleció el pasado viernes a los 77 años. El evento se mantiene como un acto de recogimiento colectivo donde conviven el llanto, el aplauso y el legado musical de una de las figuras más influyentes de la cultura popular argentina.
