Comodoro: advierten que hay más de 200 personas en situación de calle y piden mayor intervención estatal.
Ante la llegada de las bajas temperaturas y el riguroso clima invernal, desde el Albergue Alternativa advirtieron sobre un marcado incremento en la cantidad de personas que pernoctan a la intemperie en Comodoro Rivadavia. El referente de la organización social, Claudio Rogge, aseguró que el escenario actual superó la capacidad de respuesta de los voluntarios y exigió políticas públicas estructurales por parte del Estado.
Un relevamiento alarmante y refugios colapsados
Durante sus habituales recorridas nocturnas para entregar abrigo y comida caliente, los voluntarios constataron que la cifra de personas en situación de calle asciende a más de 200 en toda la ciudad.
Rogge explicó que, debido a las temperaturas extremas, muchos evitan dormir directamente sobre las veredas y buscan resguardo en construcciones o casas abandonadas, donde llegan a agruparse decenas de personas por espacio. «Si la dejamos afuera se va a morir», advirtió, remarcando que el esfuerzo esporádico de iglesias e instituciones solidarias resulta insuficiente frente a la magnitud de la problemática.
Asimismo, el referente social detalló otras necesidades prioritarias para sobrellevar el invierno, destacando la urgencia de garantizar el acceso a espacios adecuados para la higiene personal: «Estamos tratando de conseguir que algún lugar pueda abrir un baño para que las personas puedan higienizarse. No hablamos solamente de hombres; también hay mujeres y jóvenes en situación de calle. Poder bañarse con agua caliente es una necesidad básica».
Consumo problemático y reclamo de intervención estatal
Por otro lado, la organización manifestó su preocupación por el crecimiento de los consumos problemáticos de sustancias en determinados sectores, una situación que complejiza la labor humanitaria y limita el ingreso seguro de los voluntarios a ciertos puntos de la ciudad.
Frente a este contexto, Rogge enfatizó que la contención social no puede recaer exclusivamente en las organizaciones no gubernamentales y lanzó un firme llamado a las autoridades: «Ya no pido ayuda; pido intervención. El Estado tiene que hacerse cargo de una realidad que está creciendo. Nosotros vamos a seguir acompañando como lo hacemos hace años, pero hace falta una respuesta estructural».
