Los elefantes marinos del sur fueron reclasificados como especie «Vulnerable» en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Esta decisión global responde a la drástica caída poblacional causada por el brote de influenza aviar altamente patógena (H5N1) que afectó a la región. Ante este escenario, científicos locales impulsan un censo general para evaluar el estado actual de los ejemplares en la Patagonia.
La población de esta especie atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. Durante la epidemia registrada en 2023, el virus provocó la muerte del 97% de las crías nacidas en las costas chubutenses y afectó gravemente a los ejemplares adultos. Los monitoreos parciales realizados en 2024 y 2025 confirmaron que la cantidad de individuos sigue estando muy por debajo de los niveles normales.
Un censo clave en Península Valdés
La organización WCS Argentina anunció que durante la próxima primavera coordinará un relevamiento integral a lo largo de más de 300 kilómetros de costa en Península Valdés. Este sector representa la única colonia reproductiva continental y de latitud templada de toda la especie. El último estudio completo, efectuado en 2022, mostraba un crecimiento sostenido del 1% anual con el nacimiento de unas 18.000 crías, una tendencia positiva que quedó interrumpida por la enfermedad.
Las tareas de campo se desarrollarán durante las primeras semanas de octubre, coincidiendo con el pico del período reproductivo de los animales. Los especialistas utilizarán recorridos terrestres y sobrevuelos con drones para registrar la cantidad exacta de ejemplares, la composición de los grupos y la ubicación de los harenes.
«La gripe aviar puso en evidencia la fragilidad de la vida silvestre, impactando dramáticamente en una población que se encontraba saludable», explicó Julieta Campagna, coordinadora de Conservación del Paisaje Valdés de WCS Argentina. La especialista añadió que los datos recolectados en la provincia fueron determinantes para que la UICN modificara el estatus de conservación a nivel mundial.
Dificultades logísticas y acceso a las playas

El operativo científico enfrenta un inconveniente logístico clave para su concreción. Una parte importante de las playas donde se asientan las colonias de elefantes marinos se encuentra dentro de estancias privadas. En los últimos años, algunos propietarios restringieron el ingreso de los investigadores, lo que dificulta el monitoreo en áreas consideradas estratégicas.
Al respecto, la directora de Conservación Costero-Marina de WCS Argentina, Valeria Falabella, remarcó la importancia de la colaboración intersectorial: «Necesitamos el acompañamiento de las autoridades y de los propietarios para poder completar el censo de toda la población durante esta temporada».
Los resultados del próximo conteo serán fundamentales para delinear las políticas de manejo dentro del Área Natural Protegida Península Valdés. Asimismo, permitirán adecuar las normativas de las actividades turísticas en el litoral marítimo, bajo el marco de la Ley Provincial XI N.º 92 aprobada en 2025 para proteger a la foca más grande del planeta.
