Ante la presencia del mandatario nacional, Javier Milei, y una comitiva oficial de funcionarios de primera línea, el dirigente comunitario calificó de incomprensible la parálisis que rodea a la investigación del ataque.
La conmemoración comenzó puntualmente a las 09:53 con el tradicional sonido de la sirena frente a la reconstruida sede de Pasteur 633, en el barrio porteño de Once. El jefe de Estado asistió al homenaje acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich, bajo el lema «Hoy no podemos perder la memoria».
El fuerte reclamo a la Justicia y el pedido de juicio en ausencia
Durante el discurso central de la jornada, Armoza cuestionó con dureza el nulo progreso que ha tenido la investigación judicial durante los últimos doce meses, advirtiendo que en este período «no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA».
El titular de la mutual judía enfatizó el impacto institucional que representa la falta de resolución del caso para el sistema democrático argentino. En sus palabras, «32 años de impunidad es un abismo intolerable para cualquier república que pretenda llamarse democrática».
Frente a este escenario de estancamiento, el dirigente apuntó de forma directa contra los tribunales de alzada y exigió la aplicación de herramientas jurídicas alternativas para destrabar el expediente. “Le exigimos a la sala 2 de la Cámara Federal de Casación Penal que resuelva de manera urgente y definitiva, la validez del proceso del juicio en ausencia. No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos. Exhortamos a los jueces a que se aboquen a resolver el caso y que el juicio en ausencia se convierta en una realidad”, reclamó Armoza.
Asimismo, el titular de la AMIA advirtió que la amenaza del extremismo internacional obliga a reformular las políticas públicas de seguridad en las fronteras nacionales. Al respecto, instó al Poder Ejecutivo a coordinar acciones inmediatas para neutralizar posibles amenazas en las zonas de frontera y garantizar la vigencia de las capturas internacionales de los sospechosos.
“Le solicitamos al Gobierno nacional un refuerzo inmediato y riguroso de los controles en la Triple Frontera y los pasos fronterizos. Que extreme los recaudos para que Interpol mantenga la vigencia de esas órdenes de captura, y para que exhorte a los países del mundo a que ninguno otorgue cobijo a los fugitivos”, reclamó el dirigente.
El alineamiento de Milei y las medidas contra el terrorismo
La participación de Javier Milei en Pasteur 633 consolida el alineamiento geopolítico de su administración con la comunidad judía e Israel. Semanas atrás, el mandatario nacional ya había manifestado su postura en el foro de la Fundación Aliados de Israel, donde reivindicó el valor histórico de la comunidad en el país.
En aquella oportunidad, el Presidente remarcó que «Buenos Aires es la ciudad que alberga la comunidad judía más grande de América Latina. Lo que representa para nosotros tanto un orgullo como una gran responsabilidad. Lamentablemente también, es la ciudad que ha sufrido dos ataques por parte del terrorismo antisemita que, en 1992 y 1994, se cobraron un total de 114 vidas. Un acto cobarde y criminal que constituye una marca imborrable en nuestra historia y nos impulsa cada día a buscar justicia por las víctimas».
Durante su intervención previa, Milei también apuntó contra las gestiones regionales anteriores, asegurando que «durante décadas gran parte de nuestra región hizo causa común con los enemigos de Israel, como consecuencia de haber sido capturada por una ideología nefasta conocida como socialismo del siglo XXI». En base a este diagnóstico, el Ejecutivo adoptó medidas restrictivas severas, tales como la declaración de Hamás y la Guardia Revolucionaria Iraní como agrupaciones terroristas, junto con la expulsión de diplomáticos de Irán y la firma de acuerdos bilaterales de seguridad.
Para cerrar su postura frente al conflicto de seguridad global, el líder libertario instó a los países vecinos a fijar posiciones claras y sin titubeos. «Lo que esta región decida en los próximos años va a determinar de qué lado de la historia vamos a quedar. No hay neutralidad posible, como no la hubo nunca en los conflictos existenciales de la humanidad», había sentenciado el mandatario.
