Un verdadero cimbronazo político e institucional sacudió las estructuras de la provincia en las últimas horas, mediante una sorpresiva y masiva cumbre hermética que buscó plantar bandera frente al complejo escenario social del país.
En un contexto de altísima tensión, sectores que usualmente caminan por veredas opuestas decidieron congelar sus diferencias y sentarse a una misma mesa. Con el aval directo de la cúpula eclesiástica, este frente multisectorial busca consolidar un bloque de resistencia y consenso que promete reconfigurar los armados de poder tradicionales y encender intensos debates en el arco político nacional.
Cumbre masiva en Almirante Brown frente al avance de la polarización
El escenario político bonaerense fue testigo de un movimiento estratégico de proporciones gigantescas. Más de 500 dirigentes políticos, sociales, gremiales, empresarios, magistrados y rectores universitarios se congregaron este sábado en el Pequeño Cottolengo Don Orione, ubicado en el partido de Almirante Brown. El masivo cónclave, denominado “Jornada Patria por la Cultura del Encuentro: de Francisco a León XIV en Tiempos de Polarización”, estuvo minuciosamente organizado por la Comisión Pastoral Social Región Buenos Aires.
La cita de honor logró alinear al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, junto a su vicegobernadora Verónica Magario, en una mesa rodeada por obispos de diversas diócesis, intendentes del conurbano y líderes sindicales de las centrales obreras. Esta masiva convocatoria tuvo su origen gestacional en un encuentro clave desarrollado en el mes de mayo entre el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, y un influyente grupo de jefes comunales integrados por Fernando Espinoza, Jorge Ferraresi, Ariel Sujarchuk, Alberto Descalzo, Mariel Fernández, Mariano Cascallares y Gabriel Katopodis.
El Poder Judicial, las universidades y un fuerte documento final
La representatividad del evento adquirió un volumen institucional pocas veces visto en el año. Por el lado de la Iglesia, aportaron su peso los obispos Carlos José Tissera (Quilmes), Oscar Ojea (emérito de San Isidro), Maximiliano Margni (Avellaneda-Lanús), Juan José Chaparro (Merlo-Moreno), Pedro Cannavo (auxiliar de Buenos Aires) y Eduardo García (San Justo). En tanto, la justicia civil y penal estuvo representada por figuras de la talla del juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Alejandro Slokar, y el procurador general de la Suprema Corte bonaerense, Julio Conte Grand. El ámbito académico no se quedó atrás, sumando a los rectores Jaime Perczyk (UNAHUR), Jorge Calzoni (UNDAV), Carlos Greco (UNSAM), Pablo Domenichini (UNAB), María Alejandra Zinni (UNQ), Carlos Rodríguez (UNIPE) y Walter Panessi (UNLu), en conjunto con delegados de la CGT, CTA, UTEP, CAME y FEBA.
Durísimo documento contra la politiquería barata
Al término de los debates en las comisiones de trabajo, los firmantes lanzaron una fuerte proclama donde denunciaron de forma contundente que nuestra Patria se encuentra afectada por un profundo proceso de polarización. Los dirigentes advirtieron que la sociedad civil está «fragmentada y dividida» por culpa de los intereses sectoriales egoístas. Amparados en la encíclica Fratelli Tutti del papa Francisco, sentenciaron que la política jamás debe someterse a la economía, atacando tanto al populismo como a ciertas vertientes liberales que desatienden a los vulnerables. Finalmente, el bloque expresó su firme expectativa ante un eventual arribo del papa León XIV al territorio nacional, definiendo al diálogo social como el único antídoto real frente a la crisis para empezar a edificar un proyecto de país que deje de lado las discusiones estériles.
