Un demoledor e histórico revés en las plataformas virtuales amenaza con socavar la base de sustentación más genuina del oficialismo.
El masivo ecosistema digital, que supo ser el motor indispensable para el ascenso al poder del actual mandatario nacional, acaba de transformarse en un terreno hostil donde el descontento popular y las críticas feroces alcanzaron niveles alarmantes, marcando una tendencia de deterioro persistente.
El Caso Adorni pulverizó la imagen presidencial por quinto mes consecutivo
El presidente Javier Milei registró durante el mes de junio de 2026 su quinto mes consecutivo de marcada caída en la valoración de los comentarios sobre su gestión dentro del universo virtual, alcanzando un preocupante 53% de menciones totalmente negativas. El lapidario panorama se desprende de un pormenorizado estudio de opinión pública digital desarrollado por la consultora especializada Ad Hoc Digital, mediante el uso de herramientas métricas de avanzada como Onclusive y Google Trends, analizando de forma exhaustiva todas las redes sociales de acceso público y portales web informativos.
El informe técnico arroja que los comentarios dirigidos al jefe de Estado se estructuraron en un 53% de carácter negativo, un 9% de tenor neutro y apenas un 38% de expresiones positivas. El análisis determinó de manera tajante que el principal catalizador de esta sangría reputacional fue la profunda crisis institucional autoinfligida por las denuncias de corrupción contra el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni. El documento sentencia que, durante los cuatro meses que el escándalo permaneció activo en la agenda pública, el Gobierno encadenó erráticas decisiones que solo profundizaron el problema en lugar de clausurarlo, provocando que la figura de Adorni copara la agenda presidencial arrastrándole una negatividad masiva que cerró con su renuncia, pero pagando un costo político altísimo.
Radiografía del Gabinete: el factor Karina Milei y el salvavidas de Bullrich
El relevamiento de la consultora analizó el sentimiento genuino de los usuarios —sin mediación de los medios de comunicación tradicionales— y extendió la medición hacia las principales figuras del entorno presidencial, arrojando resultados dispares que exponen el desgaste de la mesa chica libertaria. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se consolidó como otro factor sumamente nocivo para la imagen del mandatario, cosechando un aplastante 71% de comentarios negativos, un 11,8% de neutros y apenas un 17,2% de positivos. Una suerte idéntica corrió el propio Manuel Adorni, quien se despidió de la función pública arrastrando un 71,1% de reprobación digital, 8,7% de neutralidad y un escaso 21,2% de apoyo.
En la vereda opuesta, la senadora y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, emergió de forma nítida como el sostén fundamental del Presidente en las redes, aportándole la mayor cuota de positividad incluso en el peor momento del escándalo gracias a una diferenciación que constituyó una clara apuesta estratégica. Bullrich obtuvo un 43,6% de comentarios favorables, 13,4% neutros y 43% de rechazo. No obstante, el informe advierte que la creciente incorporación de cuadros provenientes del PRO «tiñe al gabinete violeta de amarillo», un fenómeno crucial dado que, a pesar de haber aumentado el contingente legislativo tras el triunfo electoral de octubre de 2025, el bloque liderado por Mauricio Macri —cuyas menciones crecieron un 26% en junio— sigue siendo vital para garantizar las mayorías en el Congreso. Por último, los analistas indicaron que la militancia libertaria quedó acorralada en un callejón sin salida, logrando instalar positividad únicamente al debatir sobre la desaceleración de la inflación y el triunfo presidencial de la derecha con Abelardo de la Espriella en Colombia, mientras que el resto de la agenda pública viró hacia la negatividad absoluta.
