El desenlace de la Selección de Francia en la Copa del Mundo estuvo lejos de las expectativas.
El conjunto dirigido por Didier Deschamps, que perfilaba como uno de los grandes candidatos al título, cayó eliminado en semifinales frente a España y sufrió una dura goleada ante Inglaterra en el encuentro por el tercer puesto. Tras el amargo cierre, Kylian Mbappé, capitán y máximo artillero del torneo, publicó una emotiva carta abierta en su cuenta de Instagram.
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En su mensaje, el delantero de Real Madrid expresó su dolor por no haber alcanzado la tercera estrella para su país, aunque rescató la entrega del plantel a lo largo de la competencia.
«Un mes de emociones. De superación. Del orgullo de vestir los colores de Francia… No nos llevamos el trofeo colectivo. Duele, y seguirá doliendo durante un tiempo; no voy a mentir sobre eso. El título de máximo goleador lo recibo con orgullo, pero habría sido muchísimo mejor levantar también la Copa. Quizá nos debíamos un final más bonito», reflexionó el atacante.
Récord histórico y agradecimiento al grupo
A pesar de la decepción colectiva, la actuación de Mbappé dejó huella en el aspecto individual. El capitán galo se coronó como el máximo anotador del torneo con 10 tantos, superando los 8 goles de Lionel Messi y convirtiéndose además en el jugador con más goles en la historia de las Copas del Mundo.
Sin embargo, el delantero puso de relieve el esfuerzo conjunto de sus compañeros para alcanzar dicha marca personal:
«Gracias a mis compañeros. Sin su trabajo, sus carreras, sus pases y ese espíritu de equipo que nos llevó desde el primer hasta el último partido, jamás habría podido marcar tanto. Este premio pertenece tanto al grupo como a mí. De pequeño soñaba con jugar un Mundial, o al menos uno. He disputado tres; he ganado uno y este año he tenido el orgullo de jugarlo como capitán. Nunca lo olvidaré», remarcó.
Reconocimiento a la afición francesa
En otro tramo de su publicación, Mbappé dedicó unas palabras de gratitud a los hinchas galos que siguieron las alternativas del certamen a la distancia, superando las dificultades de la brecha horaria.
«Trasnocharon, a veces hasta bien entrada la madrugada por culpa de los husos horarios, para vernos jugar al otro lado del mundo. Se reunieron en casa, en bares, en familia o con amigos, por toda Francia y también fuera de ella», destacó el referente del seleccionado.
Para cerrar su pronunciamiento, el atacante envió un mensaje de aliento hacia el futuro de la escuadra nacional: «Habrá otros partidos, otras noches de verano o de invierno en las que volveremos a encontrarnos delante de esa misma pantalla, con la misma ilusión intacta. Aún no hemos terminado de jugar juntos».
